En el momento que
el intendente participaba del acto inaugural de un nuevo y pequeño puente
peatonal sobre el arroyo seco, recibe un llamado muy importante en su celular.
Desde el Servicio Meteorológico Nacional le informan de una situación especial:
en dos días, una lluvia de meteoritos caerían sobre la ciudad.
"¿Cómo es
eso?" - preguntó el funcionario.
"Un informe
clasificado de la Unidad Astronómica de la Nación indica que será una pequeña
lluvia de rocas galácticas que entre las 2 y las 5 hs de la madrugada serán
precipitadas, según las coordenadas de los satélites, sobre la ciudad de Arroyo
Seco" - le comunican.
El informa luego es
ampliado por fax indicando que se tratará de montones de meteoritos que
oscilarán entre los 10 y los 20 kilogramos. Que dificilmente fueran a perforar
el techo de una vivienda común y que lo mejor es que durante esas tres horas no
haya movimiento alguno en las calles – según la información más detallada de
los expertos
A su vez, desde la
Dirección Nacional de Infraestructura visitarían al día siguiente la ciudad
para constatar los daños materiales provocados por estas rocas que caerán desde
el cielo. Y evaluarán cada situación con
la finalidad de resarcir luego, a los damnificados.
La máxima autoridad
de la ciudad convoca a una conferencia de prensa para informar a todos lo que
acontecería en algo de 48 horas y luego invitó a todos los presentes a un
asadito de camaraderia con carne que uno de sus secretarios fue a comprar a un
supermercado.
"Queremos
transmitir a la ciudad la máxima tranquilidad... solo recomendamos que durante
esas horas de la noche no haya movimiento en las calles" - expresó el jefe
del Ejecutivo atento a las preguntas de los periodistas; pero que cuando fue el
turno que los mismos comenzaran a preguntar, se levantó y se retiró de la sala.
Todos estaban
avisados y hubo quienes desde sus ventanas esperaron la hora de aquella noche
para ver la precipitación de este fenómeno. Minutos antes de la dos de la
madrugada, la sirena de los Bomberos indicó que comenzaba la hora de prevención
para que ni peatones ni vehículo estuvieran en la calle.
Pero para sorpresa
de la mayoría que al menos esperaba ver caer un granizo del cielo, nada
sobrenatural aconteció aquella noche. No obstante, siendo las seis y media de
la mañana funcionarios nacionales recorrieron la ciudad para reportar los años.
Cerca del mediodía
el intendente convoca a estas personas del gobierno para ser informado sobre lo
acontecido: "Yo escuche pequeñas piedras sobre mi techo" - les contó
la autoridad local ignorando que aquellas se debían a las lanzadas por los
vecinos de su barrio que reclamaban el pavimento frente a sus viviendas.
Uno de los
funcionarios de visita tomó la palabra y como si fuera a disertar ante la ONU,
expresó: "Sr. Intendente... algo inexplicable pasó en Arroyo Seco. Por
cierto no hemos encontrado ningún tipo de meteorito... pero hemos encontrado
cientos de daños ocasionados por ellos: más del ochenta por ciento de las
calles con pozos y craters, una decena de veredas con basuras desparramas y
basurales en las esquinas y espacios verdes como si estuvieran abandonados. Lo
que no podemos explicar es dónde están los meteoritos que cayeron."
Un mes más tarde se
supo que los meteoritos cayeron en las aguas del río Paraná y en la zona de islas.
No obstante, para entonces, ya el Gobierno de Cristina había enviado subsidios
a Obras Publicas dejando a todas las calles de la ciudad sin ningún crater, ni
pozo ni bache... y parte de ese dinero sirvió para arreglar los espacios verdes
y mejorar el servicio de recolección de residuos.
Estimado lector, cuando encuentre baches en la
ciudad piense en el fenómeno astronómico que pudo haberlo causado y no se queje
si su auto parece un avión en turbulencias. Eso sí, habrá que esperar a que
lluevan meteoritos sobre la zona para que los arreglen.
Publicado en el semanario "La Posta Hoy" el 24/11/2012