sábado, 23 de febrero de 2013

FIAR


He aquí la recopilación de algunas historias de Arroyo Seco donde los protagonistas son típicos comerciantes, que la luchan a sol y a sombras, pero que cometieron el error de fiarle a sus clientes.
Maria puso un almacén en el barrio recién inaugurado. En su momento, fió a algunos vecinos que eran los que le habían acompañado en las marchas por la demora de entrega de las casas. Cuando comenzó, era su comercio el único; pero para cuando las libretas de los deudores se habían hecho suficientemente grandes, estos iban a comprar a otro de los cientos de almacenes que ya instalados en su misma manzana.
Margarita cedió ante el pedido de fiado de un cliente que necesitaba solamente pan y leche todos los días. Jamás cobró estas cosas, no pudo reponer la mercadería y finalmente tuvo que cerrar el negocio. Le agarró una depresión profunda y tuvo que asistir al psicólogo; donde cada sesión con el profesional le resultó más cara de lo que sale un kilo de pan y un litro de leche diario.
Don Carlos fió a uno de sus mejores amigos. No pudo cobrarle, perdió la amistad y tuvo que aguantar las críticas de su cliente que lo trató, en diálogo con otros vecinos, de "ladrón", "mal humorado" y de hasta ser engañado por su esposa. Desde entonces, amigo que tiene, amigo que no le fia... solamente para seguir creyendo que su amada le permanece fiel y no entrar en la duda.
Susana fió a varios vecinos de su cuadra. Pero recibió un shock cuando caminando (para adelgazar los kilos subidos en navidad) descubrió que en los cestos de basura de esos clientes había enormes bolsas de los comercios de su competencia. AMAS tuvo que asistirla cuando la encontraron casi sin aliento agarrada a un canasto de residuos y golpeándose el pecho con una bolsa de Micropack.
Mario fio su servicio a un vecino quien a las pocas semanas se mudó del barrio alquilando otra casa en el otro extremo de Arroyo Seco. Finalmente no lo vio más a su cliente, que si visitaba el barrio caminaba en la vereda opuesta, y tuvo que poner de su propio bolsillo para reponer los elementos usados en aquel trabajo.
Beti dejó de fiar a sus clientes cuando se dio cuenta que abriendo libretitas y libretitas, a los únicos que beneficiaba era a los fabricantes de libretas. Y colocó cientos de cartelitos en el mostrador como ser:
> aquí se fiará solo cuando se compruebe que hay vida en otro planeta y tengamos la plena seguridad que vendrán a comprar a este negocio
> se fiará solamente a personas mayores de 90 años acompañados de sus padres
> en este comercio comenzaremos a fiar cuando el "negro" llegue a ser intendente
Pero la mejor ocurrencia la tuvo Miguel cuando entre las estanterías de su almacén de barrio colocó la leyenda "aquí solo fiamos los artículos de sex-shop". Esto bastó para que varios de los clientes observaran todo el local buscando algún producto de esta categoría, cosas que jamás hubo. O el peor de los casos lo pasó doña Angela, socia del Centro de Jubilados, con ochenta y cinco años que entró y le pidió a Miguel algo que le diera emoción en su solitaria intimidad... "y me lo tiene que fiar, claro"- le dijo la abuela.
Julián tuvo una mejor idea. En contraparte a su carismática manera de relacionarse con los demás y no pudiendo negarse a los pedidos de fiado, le solicitó a su suegra que por un mes le atendiera el minimercadito que había montado gracias a la inversión de un dinero ganado en un juicio. Solo con el agrio rostro de la suegra, jamás un cliente se le ocurrió pedir fiado y el negocio de Julián prosperó a lo grande a tal punto de llegar a ser un conocido supermercado de la ciudad.
Rita fue más allá con su accionar. Una tarde bajó las persianas de su tiendita y salió a recorrer las calles de Arroyo. Sentada en la heladería de Grido estaba una de sus clientas deudoras, a la que se animó a solicitarle delante de todos los presentes el pago de la pilcha comprada y la clienta le abonó. Cerca de la Biblioteca, encontró a otra de sus clientas morosas que venía de anotar a su hijo en clases de apoyo de inglés en el Centro Cultural. Pero al no poder cobrarle, terminó por sacarle la remera y el shor que tenía puesto y la obligó a regresar a su hogar en ropa interior.
Perla también apeló a la vergüenza de sus morosos para cobrar los fiados en su comercio ubicado en pleno centro: en la vidriera colocó una marquesina digital donde podía leerse a todo color el nombre de sus morosos invitándolos a pasar y regularizar su situación.
Estas son solo algunas de las historias de almaceneros y otros pequeños comerciantes que para nada recomiendan el fiar a clientes luego de sus malas experiencias. Quien de lo malo, sacó alguno bueno, fue Miguel quien, a pedido de los vecinos, tuvo que finalmente traer nuevos artículos a su comercio y sacar el cartel de los estantes.


Publicado en el semanario "La Posta Hoy" el 23/02/2013

sábado, 16 de febrero de 2013

LA CAMPORITA


Luego de que nazca el nieto de la presidenta, aparecerá en la ciudad una nueva agrupación política llamada "La Camporita". La misma será conformada por niños de los 0 a los 6 años de edad que militarán en las filas k con entusiasmo y dedicación para formar el semillero de los futuros políticos del país.
Así, unos veinte changuitos se unirán primero para unificar criterios alquilando un local que decorarán con la imagen de Evita y Perón, además de peloteros, castillos inflables y una pequeña mesa que se usará para doblar votos en el momento de las elecciones. La agrupación, lo más probable, que experimente al poco tiempo una división donde "La Camporita" oficial se diferenciará del resto alquilando otro local que con un esténcil identificarán como los únicos seguidos de Néstor.
Los niños de la camporita de a poco se harán presentes en los jardines de infante de la ciudad. Allí entregarán juguetes, chupetes y pañales a sus pares... a cambio de remeras con la imagen de Cristina y su nieto en brazos. Motivarán a las maestras egresadas del "San Miguel" que la primera letra a enseñar a los alumnitos sea la "K" seguido de "PJ". Más tarde, mediante sus gestiones donarán un par de tablets a los egresados de preescolar y bicicletas con rueditas para aquellos que viven lejos de sus jardines.
Y al finalizar el encuentro cantaron la canción de Manuelita que se fue a Paris pero con el ritmo de la marcha peronista y la segunda estrofa modificando la letra y cantando Cristinita que se fue a la Rosada... "con su paso tan audaz."
En los patios de las escuelas, uno de los niños que coordinará "La Camporita" de nuestra ciudad, tomará la palabra y se pondrá de pie sobre un castillo de ladrillitos: "Queremos karamelos, nos gustan los kanelones, leemos kuentos y también hacemos kaka" - gritará ante la ovación de los demás niños que arrojarán al aire papelitos celeste y blanco. De la misma manera, serán convocados a la ciudad de Rosario cuando la presidenta visite esa localidad; allí irán en una traffic escolar con bombos y redoblantes, pañales con los colores de la bandera argentina y alguien, a cambio, los recompensará con un Danonino y caramelos Sugus.
Ahí estarán frente al palco de la presidenta junto a coloridas pancartas confeccionadas al estilo Art Atack, con inflables a sus costados y siendo entretenidos por funcionarios del gobierno vestidos con los personajes de Mickey.
La militancia seguirá avanzando. Al poco tiempo se presentarán en el concejo pidiendo que la calle Kenedy sea renombara con "Pato Lucas", la de "Churchill" por "Winnie Pooh" e "H. Irigoyen" por "Doki" -el perrito de Discovery Kids. Incluso elevarán cartas al congreso de la nación para celebrar una vez al año el día de la infancia argentina que más tarde Cristina se encargará de declarar como feriado nacional.
Para entonces elegirán una esquina de la ciudad para pintar a Evita y Perón pero rodeados de los personajes de Lessy Town y una gran multitud de niños ovacionando a los prócer mientras arrojaban chupetines y chicles desde los balcones de la rosada.
En Arroyo Seco, solicitarán que por calle Belgrano y San Martín haya un carril exclusivo para triciclos y arrastradores; pese a que luego aparezca una ordenanza que regule el patentamiento de estos pequeños vehículos. Habrán de solicitar además, que en cada esquina haya acceso para los cochecitos de manera libre. Y todos los días del niño lo celebrarán a lo grande en pleno centro de la ciudad regalando caramelos y juguetes a los presentes.
Así mismo, la agrupación comenzará a hacer gestiones interesantes y desde su aparición en Arroyo, no hubrá niños que queden afuera de las inscripciones en los colegios locales. Incluso gracias a su presión política, el maternal también pasará a ser de modalidad obligatoria.
Durante las elecciones nacionales, los pequeños recorrerán los colegios como veedores y llevando Pampers a los pares que trabajarán como fiscales de mesa. Algunos se encargarán de trasladar a los votantes en sus arrastradores mientras que les animarán a votar por el proyecto nacional y les facilitarán algunos trámites en el ANSES.
Cuando haya un nuevo alumbramiento, estos burrumines k aparecerán en las salas de maternidad y neonatología ofreciendo afiliaciones a su partido a cambio de vales para comprar en aluna casa de vestimenta infantil o descuentos en accesos a peloteros. Algunos accederán y así la agrupación seguirá sumando niños.

"La Camporita" llegará para quedarse, al menos hasta que dure el mandato de la abuela del fundador. Pero con el pasar de los años, los integrantes de la agrupación crecerán y se esparcirán en otros movimientos políticos... el que mayor interés les despierte o simplemente, el que más beneficios les otorgue.

Publicado en el semanario "La Posta Hoy" el 16/02/2013

sábado, 9 de febrero de 2013

FIESTA DE 15


La nena cumple 15 años y sus padres pondrán la mejor predisposición para regalarse una inolvidable fiesta. Ya apenas cumplido los catorce le preguntaron si quería la fiesta o la Motomel que sacarían en cuotas en Novogar; pero Demetris prefirió la fiesta porque necesita demostrarles a sus compañeras del Comercial que ella tendrá la mejor celebración de todas.
Alquilan para el evento el salón más grande de Arroyo Seco y unos tres meses antes anuncian a todos los invitados el valor de la tarjeta; salvo para las amigas de Demetris que el padre abonará con un préstamo que sacará en el Banco Nación pensando que es la noche de sus hijas y sus amigas no pueden estar ausentes. La tia Pocha se encargara de regalarle la torta, la que encargara a la hija de su amiga Ramona... una vieja vecina del barrio que no se cansa de promocionar las exquisiteces que hace su prole. Igualmente la tía tendrá que esperar hasta una semana antes de la fiesta para saber los kilos a comprar dado que recién tendrá mejor panorama de la cantidad de invitados.
A decir verdad, cuando el padre comienza a calcular los gastos que van desde servicio de catering, musicalización, suvenir, vestido, video, fotos, decoración, mesa dulce y otros; hubiera preferido regalarle directamente el rodado. Pero ya estaban en el juego, y ahí apostaba a darle lo mejor a su hija. Para el video se contrata a una persona de Rosario que armara una especie de backstage con Demetris paseando por algún lugar típico del paisaje rosarino y luego concluirá con sus amigas todas sonrientes y felices.
De los suvenires se encarga la abuela Zulma que conocía a una amiga que tiene una nieta que confecciona esas cositas. Así que accedieron a ese regalo dado que es una de las pocas veces que resulta fácil sacarle un peso a la nona. Finalmente Demetris visita a quien se iba a encargar de ese trabajo y le indica el modelo del recordatorio.
El vestido fue regalo de sus padrinos, aquellos amigos de su padre que después que la tuvieron en brazo el día del bautismo en la parroquia La Asunción presidida por el padre Osvaldo, nunca más volvieron a aparecer hasta la fiesta de los quince. Ella apostó el vestido más original para diferenciarse del que usarían sus amigas, pero lo cierto es que el color elegido era el mismo que sus mejores compañeras también habrían de usar.
La decoración del salón también tuvo un momento especial de selección. La decoradora primero le paso un presupuesto jugoso pero terminó ofreciéndole una decoración de medio pelo a menos del diez por ciento del valor anterior. Ese último presupuesto aceptaron y le indicaron el color que desearían a fin de combinar los colores de vestido, centros de mesa, suvenir, moños de cubre sillas y globos.
Para el dj el padre escuchó la recomendación de varios de sus compañeros de trabajo. Le mencionaron varios de la ciudad pero tuvo que acomodar el presupuesto a los demás gastos de la fiesta. Aunque el musicalizador contratado le ofrecía un excelente show musical bailable, acompañado de luces y máquina de humo, éste sabría que lo único que tendría que poner en esa noche era reggaetón para el perreo de las jóvenes mientras que las tías y abuelos de la quinceañera permanecerían sentadas.
Sus amigas luego de sacarse las fotos, se dispusieron a escribirle la mejor carta para el momento emocionante de la fiesta. En realidad era la misma carta que sacarían fotocopias y le leerían a todas las compañeras por igual diciéndole que la quieren mucho y que siempre estarán a su lado (hasta que termine la secundaria). Cuando terminen de leer la carta, Demetris correrá a abrazarse con sus amigas y simulará unas lágrimas de emoción para posar todas juntas abrazadas ante la cámara del fotógrafo.
Los primeros en abonar la tarjeta son los parientes lejanos que ni siquiera Demetris conoce pero que por recomendación de su madre había que invitarlos dado que se trataba de familiares con plata y que seguro aparecerán a la fiesta con un abultado regalo. Y aunque se puso una fecha límite de dos semanas antes del dia de la fiesta para que abonen sus tarjetas, la mayoría lo hizo hasta el último momento incluso hasta faltando un par de horas para el evento.
Días antes de la fiesta, Demetris se reunió con el dj para elegir la música con la que ingresaría al salón. Finalmente, luego de una minuciosa selección que pasó por Scorpion, Maria Carey, la música de la Máscara del Zorro y Celine Dión... terminó eligiendo el tema "Corre" de Jessy & Joe, que nada tiene que ver con su cumpleaños pero que suena lindo. Además le pidió al dj que entre el reggaeton pusiera "el baile del Caballo" y el de "Peter la Anguila" para que algunos de sus compañeros se dieran el lujo de lucirse entre los presentes en el medio de la pista.
Llegó el gran día. Bien movido fue aquel dia para Demetris que amaneció rodeada de sus amigas para el desayuno y recibir barrio, harina y huevos en su cabeza. Luego se pegó una ducha y su abuela juntó lo que caía de su cabeza para cocinar un bizcochuelo para el mate de la tarde. Alrededor de las 17 hs estuvo en la peluquería y finalmente pasó por la diseñadora para terminar con el vestido puesto e ir con su padre al club Central para fotografiarse junto a la piscina.

El fotografo le indicó a Demetris y su padre las mejores poses en el lugar y entre esos movimientos, finalmente el padre mueve su brazo y golpea a su nena arrojándola a la pileta.

Publicado en el semanario "La Posta Hoy" el 09/02/2013