sábado, 27 de diciembre de 2014

SOÑADORAS


Ella corre sobre el andén de la estación de Arroyo Seco como queriendo alargar los últimos minutos en el que veía a su novio irse en tren hacia Buenos Aires. Paso a paso, su rostro iba cambiando hasta entristecerse totalmente y aparecen lágrimas que corren por sus mejillas. No obstante, cuando faltaban pocos minutos para que el andén termine, tropieza y despierta así del sueño observando que a su lado aun permanecía su esposo dormido y roncando como oso. Y luego de permanecer despierta en la cama, se desvela y termina por irse a la cocina para servirse un vaso de jugo.
A primera hora de la mañana, una comunicadora busca la mejor nota sobresaliéndose del resto de los colegas. Cuando todos los periodistas entrevistan a un diputado nacional que visita la ciudad, ella espera a metros de distancia, con micrófono en mano para hacer la entrevista a solas y sin interrupciones. Y mientras espera, se luce como modelo entre el tumulto de gente que había sido convocado por el partido político del funcionario; “cuánta gente insoportable y desagradable que hay acá” – expresa en voz baja.
Y luego realiza la nota con el legislador separada del resto, sintiéndose una diva. Pero justo cuando un colega desea acercar su micrófono para sumar con sus preguntas, la mujer lo rebaja con su mirada cerrando finalmente su nota pese a que aún le quedaban varias preguntas importantes por hacer a la visita. Y sale caminando con pisadas de gacela entre la multitud hasta subirse a su vehículo y alejarse del lugar en busca de primicias y notas exclusivas.
La periodista recorre la ciudad en busca de una nota interesante y termina por entrevistar a una mujer que se quejaba del agua servida frente a su domicilio. “Esto no puede ser” – se quejaba la vecina frente al micrófono; “encima mi vecino que se compró un auto nuevo, lo lava todos los días sobre la vereda dejando una laguna en toda la cuadra”. Y cuando el reclamo terminó, la comunicadora concluyó que en realidad más que una queja se trataba de una señora envidiosa del nuevo coche de su vecino, entonces decidió no poner la nota al aire.
Al día siguiente, evitó una conferencia de prensa esperando la oportunidad de hacer a solas nuevamente una nota con un importante funcionario. Se despachó con preguntas mientras que por su mente se pasó la idea de que un día podría llegar a caminar por una alfombra roja escoltada por decenas de flashes para ingresar a un enorme teatro donde recibiría el premio Pulitzer. Y tras lanzar la ultima interrogación, sonrió y se acomodó la ropa tal como si no entrara dentro de ella.
Por la noche, otra vez aquella primera dama sueña con el momento en que sentada en el banco de una plaza, ve a su marido llegar montado en un caballo blanco con su cabellera ondeando por el viento. Para cuando se acerca a ella, le extiende su brazo para invitarla a subir al equipo y luego corretear juntos por los campos verdes. Y cuando pega el salto para subirse al animal, se despierta en el momento en que su esposo desde el baño la llama pidiéndole papel higiénico.
Nuevamente la periodista recorre las calles buscando la exclusividad en alguna noticia relevante. Termina por entrevistar a una proteccionista que expresaba su queja hacia un vecino por tener una tortuga a la que le enseñaba a traerle el diario. “Esto no puede ser…” – manifestaba la entrevistada, “es un animal y no entiende lo que está haciendo así que no vamos a detenernos hasta ver a ese hombre tras las rejas.” Y finalmente la comunicadora, cerró la nota intentando dialogar con el vecino denunciado aunque no tuvo suerte; “por favor, es mi exclusividad, no le des esta nota a otros medios” – le rogó a la indignada proteccionista.
Una hora más tarde, entrevista a los directivos de una empresa que representaban cambios en las instalaciones de su edificio. Así cuando el empresario le brindaba detalle de las obras realizadas, por su mente pululaba la idea de un día estar sentada en la mesa de Mirta Legrand y explicar lo difícil de su carrera periodística en la ciudad de Arroyo Seco. Y finalmente cerró la entrevista sin entender lo que en esencia, fue presentado aquella mañana por la firma comercial.
Antes de terminar el año, la comunicadora y la mujer se sientan a cenar para charlar sobre lo logrado en el presente y el porvenir. Así la periodista manifiesta sentirse la mejor notera que tiene la ciudad con un profesionalismo envidiable que le ayudó en todo momento a conseguir notas más que importantes y de manera exclusivas. Por último, le expresa a su amiga que sueña con el momento en que levante el Pulitzer frente a cientos de miradas. Y su compañera la motiva a que continúe soñando, tanto como ella.


La Posta Hoy - 27/12/2014

sábado, 20 de diciembre de 2014

PAPÁ NOEL


En casa de los Mendieta, todo estaba preparado para que uno de los tíos se disfrace de Papá Noel y en la noche de navidad aparezca para repartir los regalos a los niños. Una de las tías alquiló el disfraz y tuvo, en primera instancia, que hacer el casting para encontrar al familiar que se metería adentro; cosa que no le resultó fácil.
Primero uno de los tíos objetó que con los treinta y cinco grados que estaba pronosticado para Navidad, ni que estuviera loco iba a ponerse ese disfraz. Gesto que incluso fue agradecido, dado que todos conocían el tipo de transpiración de este sujeto y no tendrán, pasadas las fiestas, que incinerar el traje que debía devolverse sin daños. Segundo, uno de los tíos dispuestos a meterse dentro del disfraz tenía la gran desventaja que, como años anteriores, nunca llegaría despierto ni en condiciones optimas a las doce de la noche. Y la búsqueda siguió.
Las miradas se dirigieron al tío soltero de la familia pero justo para esta nochebuena, anunció que iba a traer a su novia a cenar con la familia pese a tener cuarenta y seis años; y su enamorada, setenta y uno.  Y finalmente, el tío que vendría de lejos a celebrar la navidad en Arroyo Seco, fue el elegido para sorprender a los púberes aunque su risa distaba de la tradicional de Santa Claus y se parecía más a la de Patan, el perrito de Los Autos Locos.
Una de las tías se ocupó de llenar la bolsa de Santa con los regalos para los infantes. Se trataba de la tía que todos daban por entendido estaba en mejor situación económica sobre el resto de la familia, dado que en el año había cambiado tres veces el coche y era fanática de Macri. Colocó un par de muñecos Spyderman para los más chiquitos, unas muñecas parecidas a Barby pero que se llamaban Carlita porque eran más baratas, dos pelotas de agua compradas en Caprichos, y un juego de PS2 para el sobrino más grande, que pese a tener veinte años, aun esperaba con ansias la llegada de su regalo. Tampoco faltó el juguete para el preadolescente que dos días antes de la fiesta sacó una de las siete materias que se llevó en séptimo grado. Y como era de esperar, toda la familia se juntó el veinticuatro por la noche a cenar y esperar la llevada de la navidad.
Quince minutos antes de la medianoche, el tío pasó por desapercibido y se escondió en la habitación de la abuela para disfrazarse. A oscuras y para no ser visto por ninguno de los niños que correteaban por la casa con las estrellitas en mano, se colocó el disfraz y no se percató de meter su pata en la pelela de la nona que aun estaba al costado de la cama sin haber sido vaciada. Cuando se dio cuenta de que algo tibio recorre su pié, intenta no caerse y busca hacer equilibrio con sus brazos haciendo caer al piso el arbolito de navidad provocando así un gran estruendo. Y los chicos algo asustados, preguntaron qué ocurría adentro a lo que una madre les informa que no era nada importante.
Adentro, el tío sacudió el pié y ya con el traje puesto, trepó por la ventana para irse al patio desde donde aparecería con la bolsa llena de juguetes. Intenta hacer malabares para pasar por el marco pero termina por caer y golpearse la entrepierna obligándolo a doblarse del dolor y dar un fuerte aullido que nuevamente asustó a los pequeños. “Deben ser los perritos que están asustados” – les explicó una prima para obviar otras explicaciones y no arruinar la sorpresa.
Santa salta hacia el patio y cae sobre los perros de la abuela que estaban algo adormecidos a fin de que no sufrieran por los ruidos de las bombas de estruendo. No obstante, los canes se despertaron y atacaron a la visita pese a que el tío, desde adentro, intentaba correrlo a los gritos. Un perro salchicha se le prendió de la pata y un doberman fue contra su brazo. Papá Noel comenzó a los gritos pero ningún familiar lo escuchaba dado que era el momento en que todos los vecinos lanzaban cuetes anunciando la medianoche. Y mientras que todos se saludaban, en el fondo de la casa el tío peleaba por sobrevivir al ataque de las mascotas tanto dormidas como furiosas.
Cuando pasaron tres minutos de la hora cero, una de las tías preguntó qué habrá pasado con Santa que aun no había llegado y despertó la euforia de los niños que comenzaban a indagar sobre sus regalos. Un tío que estaba recostado sobre la mesa y sin noción de la celebración explicó a los niños que Noel probablemente llegaría atrasado dado la diferencia de horario con el Polo Norte. Y aun el sobrino de veinte años comenzó a refunfuñar dado que su presente no había llegado aún a sus manos.
Pero finalmente apareció Santa con su traje todo roto y prácticamente con agujeros por todos lados, incluso en la parte trasera dejando al descubierto los glúteos del tío. Los niños más pequeños se asustaron y salieron corriendo a los gritos con un trauma que probablemente les duraría hasta su adolescencia pese a que sus madres lo llevarían al psicólogo del Hospital. Papá Noel tiró la bolsa al piso renegando de la situación y sus sobrinos se abalanzaron sobre la misma para separar sus regalos. Y la abuela tuvo que llamar al servicio de Amas para curar al tío herido que se arrepintió toda la vida de aceptar ponerse el disfraz.


La ¨Posta Hoy - 20/12/2014

sábado, 13 de diciembre de 2014

EN LA ADVERSIDAD


Sin dudarlo, Carlos y Analia dan el sí ante la jueza quien, en aquella mañana, termina por declararlos marido y mujer: “que así sea, tanto en la paz como en la adversidad” – explicó la magistrada. Además sellan el momento dándose un piquito y emocionando a cuantas tías y vecinas, conocidas de la novia, que se dieron cita en el interior del Registro Civil de Arroyo Seco. Y finalmente la jueza le entrega la libreta de matrimonios indicándoles que aquella era solo figurativa para la foto, dado que no tenían más que solo esa y esperaban una nueva partida desde la Nación.
El flamante matrimonio se fotografía con la libreta antes de devolverla a la jueza y los presentes se avalanchan para saludarlos y expresar los mejores deseos. Los que iban saludando iban saliendo por los pasillos del registro mientras que la parejita termina de escuchar el memorial de la vecina que recuerda, en esos momentos, cuando veía a Carlos de púber correr por la vereda de la manzana en pañales y lleno de mocos. Y se preparan para salir sabiendo que fuera del lugar le arrojarían arroz y recibirían más abrazos y besos.
Pero cuando están por salir, un empleado provincial le comunica que una manifestación por un remate de casa en el Juzgado interrumpió el pasillo del registro por lo que debían salir por un sector interno que conduce al ingreso principal del palacio municipal contiguo. Y viendo que no había otra alternativa, Carlos y Analía caminan por unas grutas hasta encontrarse con una ventana.
El muchacho hace anclas a su amada quien termina por saltar del otro lado de la ventana y cae justo sobre una pila de papeles de la oficina de hacienda. La responsable de la cartelera se congela mirando a la mujer y soltando el resaltador verde fluor que tenía en sus manos y con el que ajustaba presupuestos de gastos. Otras empleadas corrieron a levantarla justo cuando el marido también salta al interior y la funcionaria le explica que afuera de su oficina la esperaban sindicalistas por lo que debían salir por otro pasillo.
Carlos levanta sobre sus hombros a su señora quien estirándose logra introducirse por un ventanal y cae en el interior de la oficina de Obras Publicas justo cuando algunos empleados preparaban el mate-listo y se disponían a desayunar. La novia quita las telarañas de su cabello y su amado intenta treparse a la pared para llegar a su lado en el momento que se raja el pantalón en su parte trasera ante la mirada de una empleada municipal que traía unos tulipanes y colocaba en un florero.
Nuevamente el matrimonio se une para cuando el secretario de Obras ingresaba a la oficina con un mapa de la ciudad y pregunta a sus colaboradores dónde quedaba la calle Moreno. Carlos, que también retiraba las telarañas de su ropa, le explica que la misma corre de sur a norte entre Belgrano y Rivadavia y el funcionario se retira con una enorme sonrisa. Y allí, un empleado le informa que desde ese lugar, la salida a la calle estaba siendo interrumpida por un acto donde el Intendente presentaba a la prensa nuevos tractores, por lo que debían tomar otro pasillo.
Carlos y Analía camina por los pasillos intentando salir al exterior y sin tener éxito. En un momento, se encuentran saliendo a la Biblioteca justo ante la mirada de una abuela que ojeaba una novela de Agatha Christie. Luego, desde otro pasillo terminan por encontrarse en el calabozo de la Comisaria y un tercer intento los conduce a un aula del Centro Cultural donde dos personas diseñaban el periódico En Positivo. Luego, una enorme gruta los traslada a una puerta próxima a las mesas de villar de la sede del ASAC. Y algo desanimados, terminan por sucumbirse en otro pasillo frío y oscuro, apenas iluminado por una pequeña lámpara de 15w que los lleva a correr tal cual fueran perseguidos por unos zombis.
Finalmente abren una compuerta y la luz solar ilumina el rostro de la flamante pareja acompañado del canto de los pájaros. Se detuvieron a tomar aire y se dan cuenta que se encontraban sobre el techo del palacio municipal desde el cual podían ver solamente la punta de las palmeras. Pero el amor era más fuerte y sin rendirse, optan por llamar a los gritos a unos transeúntes que dan aviso a los bomberos quienes rápidamente se dieron cita sobre la calle 9 de Julio. Y allí extienden una enorme escalera haciendo que los novios desciendan a la vereda sin ningún conocido que los recibiera por el momento.
A los pocos segundos, las vecinas que esperaban a la salida del registro logran ver a la pareja que bajaba por un costado del edificio municipal y corren a ellos a los empujones entre los posibles compradores de la casa rematada que termina por venderse a veinte mil pesos. Les arrojan el arroz para le emoción de Carlos y Analía que no dejaban de quitarse la suciedad de su ropa y haciendo que algunos granos caigan dentro de la chimenea de los tractores presentados a los periodistas. Esto ultimo ocasionó que cuando un empleado los puso en marcha, las maquinas se recalentaran y debieran devolverse al proveedor para su recambio por garantía. Y finalmente, el flamante matrimonio se alejó del lugar junto a sus seres queridos para celebrar el suceso.


  La Posta Hoy - 13/12/2014

sábado, 6 de diciembre de 2014

SEX-SHOP A DOMICILIO


Laurita es una señora muy pudorosa que se siente con la intriga de llamar al servicio de sex shop a domicilio pero su modestia le resulta más fuerte. Marcó el numero, llevó su celular a la cara y en el primer timbre cortó el llamado… lo hizo así cuatro veces mientras llevaba el equipo a su pecho como ocultándolo por la vergüenza que se imaginaba si alguien atendía del otro lado. Y finalmente se fue a dormir junto a su esposo.
Se levantó muy de temprano y con la idea de bajar algunos kilos se fue a caminar en dirección al Rowing Club renegando de algunos perros que salieron a ladrarle cuando atravesaba la ruta. Allí tuvo el tiempo para pensar las palabras que podía usar al momento de realizar el llamado argumentando por ejemplo, que la esposa y el látigo que iba a solicitar no era para ella sino para su abuela quien no podía hacer el pedido, o que eran simplemente para hacer una despedida de soltera a una amiga. Y llegó hasta el ingreso al club náutico para luego regresar estimulada con que estaba quemando calorías… aunque de pasada, se filtró por la panadería de Los Nonos y compró una docena de factura para desayunar en su hogar.
A media tarde, esperando el momento en que quedaba sola ya que su esposo se iba al predio de La Estación para jugar un partido de fútbol, volvió a marcar el número del negocio y nuevamente procedió a cortar antes de que alguien conteste del otro lado. Analizó por unos instantes quién podía atenderla y la vergüenza que le provocaría si el llamado lo contestaría una voz masculina… “¡ojala sea una mujer!”- rogó en su mente mientras que buscó entre las llamadas recientes, pulsó el numero y se llevó celular al oído. “Hola Laura” – respondió un mujer del otro lado.
Quedó sorprendida y rápidamente miró el celular y se percató que por error volvió a llamar a su madre con quien se había comunicado dos horas antes. En ese momento, su corazón se tranquilizó ante la insistente pregunta de la mujer que del otro lado le preguntaba si estaba todo bien. “Sí, mamá, todo bien…” – respondió Laurita despidiéndose y dejando el aparato a un costado.
Se preparó una ensalada para acompañar una milanesa de soja que se sirvió de cena mientras miraba La Viuda Negra. En el corte, bajó el volumen del televisor y volvió a llamar. Inoportunamente justo cuando alguien atiende, ingresa a su casa su esposo dejándola sin palabras. El se le acercó la besarla y Laura aprovechó rápidamente para cortar la llamada pese a que del otro lado se escuchó, varias veces, una voz femenina dispuesta a ayudarla. Y se dedicó por los siguientes minutos a cocinar a esposo terminado por romper su dieta y probando también de lo cocinado.
Durante la cena, ella estuvo en varias oportunidades decidida a contarse a su amado su fantasía y la disposición a realizar el llamado respondiendo a la publicidad de ser un servicio garantizado. Pero su amado prefirió ver el resumen de cuatro partidos de fútbol de la liga italiana pese a no conocer ningún jugador y aunque el resultado de todos estos encuentros fue cero a cero. Y finalmente se fueron a dormir.
Al día siguiente, volvió a caminar hacia el Rowing Club pensando en la conversación con el inusual servicio y de regreso, nuevamente paso por la famosa panadería pese a sentirse, por momentos, culpable de no bajar algunos kilos. Después de sentarse tranquila en un puf de su living probó nuevamente con la llamada teniendo suerte en esta oportunidad. Aunque la vergüenza la dominó en varias oportunidades, venció la incomodidad y terminó por adquirir la esposa y el látigo con los que quería sorprender a su marido por la noche. “A la hora que usted nos diga, el paquete será entregado en su domicilio” – le indicó la telefonista que apuntó el domicilio y los datos de la tarjeta de crédito para gestionar el pago.
Laura esperaba que cerca de las veinte horas llegara a su casa el deliveri justo cuando su esposo se encontraba, como todos los días, en la cancha. Así que, desde dos horas antes se imaginó la situación fruto de la recomendación de su psicóloga quien le había sugerido romper con su vergüenza y animarse al juego sano en la intimidad de su matrimonio. Pero para su sorpresa, el pedido le fue entregado mucho antes de lo esperado.
Siendo las seis de la tarde, cuando todos los vecinos mateaban sentados fuera de sus hogares, una Partner con enormes leyendas a cada costado que rezaban SEX-SHOP paró frente a su domicilio y tocó bocina. Ella abrió la puerta de la calle mientras que su marido se encontraba en el patio, y rechazó la entrega del enorme paquete argumentándole en voz baja al hombre que hacía el reparto, que no lo quería. El deliveri regreso al vehículo y salió del barrio ante la mirada de todos los curiosos del barrio. Y para cuando el esposo salió afuera, Laura cerró tras ella la puerta y le explicó que buscaban otro domicilio.



 La Posta Hoy - 06/12/2014

sábado, 29 de noviembre de 2014

GRAN HERMANO


Hubo un día donde el municipio vendió los derechos de las imágenes de las cámaras de la vía pública a una productora de televisión, convirtiéndo así, a la ciudad, en un reality show al estilo Gran Hermano. Entonces desde cualquier teve del país, los hogares podían seguir los pormenores de las calles de Arroyo Seco en un programa que se emitía diariamente por cable con la conducción de Soledad Silveyra.
En el primer programa, la conductora presentó a la ciudad ubicándola geográficamente y presentando en una decena de pantallas gigantes las imágenes de las diferentes cámaras. Podía verse cómo un vecino renegaba al no poder cambiar la cubierta de su auto por calle Libertad, una abuela que conversaba con otra sobre las novedades del barrio Guemes mientras que, mediante un sistema que leía sus labios, podía seguirse la charla subtitulada, un operario que salía del trabajo y antes de llegar a cada limpiaba la bandeja de entrada de mensajería de su celular, un oficial que entraba y salía de una carnicería con chorizos y sin referencia de haberlos abonado, y un par de adolescentes que bailaban breakdance en la plaza céntrica.
Incluso el archivo permitía seguir la vida diaria de una que otra vecina cuya casa se encontraba cerca de una de las cámaras. La misma salía a calle alrededor de las siete de la mañana y regresaba pasada la una de la tarde; se daba por entendido que era empleada estatal no solo por ese horario de jornada laboral sino porque era habitual volver a registrarla en las cámaras durante la mañana, en otros lugares de la ciudad. Cuando regresaba a su casa tomaba sol en su terraza y un amplio zoom de la cámara registraba las dos horas en que la mujer se bronceaba y se exponía al astro. A media tarde, desde otra videocámara, se la veía ingresar al supermercado Dia del que salía con un pequeño changuito, probablemente con su cena. Eso de las 20 hs, varias tomas dejaban seguir su trote por el boulevard Mansueto Maiorano y regresaba a su casa para luego sacar a su caniche a que hiciera sus necesidades en la vereda. Y finalmente, cada noche podía registrarse la visita de amigas y amigos hasta el instante que ingresaban dentro de la vivienda y el foco terminaba su trabajo fílmico.
 “Ahora seguiremos la vida diaria de otro vecino” – presentó Silveyra dando lugar a un nuevo video que exponía los movimientos de un ciudadano de Arroyo Seco cuyo día comenzaba todas las mañanas, a las once horas. El hombre salía de su casa en un Zanella 50 con una caja de herramientas visitando otras casas y haciendo service de electricidad. Regresaba a la hora y se lo observaba por largo tiempo parado fuera de su casa piropeando a cuanta mujer soltera andaba por su barrio. A media tarde, el vecino se abastecía de insumos en una casa de electricidad y luego se dirigía al gimnasio. Para cuando comenzaba a atardecer, daba varias vueltas en su moto y la sincronización de varias cámaras permitieron registrar sus vueltas pese a que no llevaba casco y jamás fue demorado por inspectores que recorrían las calles. “Veremos cómo termina su día” – expuso la conductora frente a una enorme pantalla donde se veía al hombre llegar a su casa luego de haber pasado por el videoclub; “parece que hoy esta persona de Arroyo mirará películas en la intimidad de su casa.”
El programa tuvo mucho éxito incluso permitiendo que algunos hogares con sistemas de televisión prepaga, pudieran seguir las 24 hs lo que tomaban las cámaras aun fuera de la programación formal. Podía seguirse la carrera de varios jóvenes en motos por las calles céntricas los fines de semana, frente a qué bar o restaurante cenaban determinadas familias, qué vecinas se subían todas las noches a los mismos remisses probablemente para irse al casino y las discusiones en la vía pública entre dos conductores tras haber protagonizado algún choque. Y el mayor rating la tuvo una persecución policial que comenzó en el Cristo, continuó por el radio céntrico y finalizó en el acceso a la autopista donde finalmente el vehículo sospechoso se dirigió hacia Rosario sin ser detenido.
Además los habitantes de la ciudad debían cumplir desafíos semanales para sobrevivir económicamente. Con pocos recursos monetarios, las cámaras registraban a las familias buscando precios entre los diferentes supermercados de la ciudad o salir de la ciudad comprando al por mayor, entre dos o más grupos familiares, en localidades vecinas. Y, en todo tiempo, las cámaras podían seguir de día y de noche a cualquier transeúnte que paseara por los espacios verdes.

Aun más, también llegó el momento de nominaciones y la conductora entró en enlace con el palacio de las Palmeras para, reglamento de por medio, informar que alguien debía abandonar el reality el 10 de diciembre. Con varios nominados, las votaciones se abrieron para dar lugar a la decisión de los ciudadanos que eligieron a los mayores protagonistas del reality para sus futuras ediciones. Y finalmente Solita anunció el resultado con la famosa frase: “quien debe abandonar la casa es…”; dando lugar a que el perdedor saliera motivado con el “¡vamos, mi valiente!” – de la animadora.

La Posta Hoy - 29/11/2014

sábado, 22 de noviembre de 2014

FIGHIERA ROCKEA


Al nivel de Cosquin, Florencio Varela y La Plata, la localidad de Fighiera, con el pasar del tiempo, se perfiló a tener un lujoso festival de rock. Con el apoyo del gobierno nacional, reconocidas bandas pasaron por el escenario de las tres noches del evento que convocó a miles de jóvenes y adultos de todo el país. Incluso, en cada festival podía verse las calles del pueblo repleta de colectivos en los que llegaban rockeros de diferentes puntos cardinales.
En la primera noche del festival, entre el centenar de jóvenes que hacían pogo se encontraba el propio presidente comunal que saltaba desaforadamente chocándose con sus pares. A los saltos y empujones, iba de un lado para el otro sobre el predio frente al escenario donde una buena banda armonizaba la fiesta. Incluso el funcionario, sin dejar de poguear, se quitó la camisa y, revoleándola sobre su cabeza, provocó que un par de pibes cayeran al piso por sus codazos.
No obstante, para frenar su euforia y llegado el momento protocolar de la noche, el politico volvió a vestirse y subió el escenario aunque sin colocar la camisa dentro del cinto. Agradeció a alta voz la presencia de autoridades nacionales y al grito de “¡esto es gestión!” corrió hacia el inicio del escenario para lanzarse sobre la multitud que con manos en alto, lo trasladó hacia el sector del buffet. Y allí quedó de pie abrazando a cada uno de los comensales que se acercaban a la barra para retirar sus choripanes y gaseosas.
A pocos metros de allí, mientras otras bandas rockeras seguían subiendo a la plataforma, una señora se extraía una muela dentro de un camión gubernamental estacionado en el medio de la calle, un caballero era atendido en otra unidad de salud por un medico que reventaba  un enorme forúnculo de su espalda,  dos amigas se anotaban en la lista de donantes de órganos y una decena de pibes jugaban con unos globos rellenos de arenas con los que probaban darles varias formas. Y así pasó la primera noche de un evento que prometía más adrenalina para las noches siguientes.
La segunda jordana, comenzó con un par de bandas zonales del género y la presencia de la familia de estos músicos delante de la plataforma. No obstante, cada vez que avanzaban las horas mayor público se sumaba al predio para asistir al recital de otras bandas invitadas. Allí nuevamente, pudo verse a la máxima autoridad del pueblo, vestido con pantalón chupín y remera de Patricio Rey, saltando entre la juventud tal cual marioneta que era manejada desde las nubes por unos largos hilos invisibles. En esos momentos hubo algunas abuelas que propusieron al sacerdote que le practicara un exorcismo pero el cura argumentó que aquella euforia era muy sana y producto de una emoción kirchnerista. Y unos fuertes estallidos que provocaron la voladura de millones de papelitos picados hicieron que todo el público rockeara con más alegría.
A un costado del escenario, había una demostración de tatoos con artistas premiados en la materia. Mientras que muchos jóvenes hacían cola para tatuarse signos chinos, rostros de famosos y otras formas, el propio funcionario delante de la prensa se sentó en la silla para tatuarse en su brazo derecho FIGHIERA; TE AMO. En primera instancia iba a hacerse la inscripción en una nalga pero por recomendación de sus asesores de protocolo, optó por el brazo que fue fotografiado por los reporteros que se dieron cita en el evento. Más lejos de allí, la señora de la primera noche volvía a extraerse una segunda muela. Y todo el pueblo volvió a rockear con cada acorde que salía por los potentes parlantes.
Y finalmente llegó la tercera noche del Fighiera Rock con bandas de renombre cuyo honorarios pagó en su totalidad el estado nacional que inundó la localidad con colectivos y camiones de diferentes ministerios. “Gestioooooooon” – volvió a gritar el máximo responsable ante un centenar de pollitos que fueron esparcidos por el escenario no necesariamente para ser pisados, sino en una campaña del INTA que consistía en distribuirlos a nuevos micro emprendedores.
Llegado el momento de los agradecimientos, el funcionario volvió a gritar los nombres de una decena de diputados y senadores ante un micrófono cuyos ecualizadores se volvieron de color rojo. La última banda culminó su repertorio acompañada de fuegos artificiales y el presidente terminó por romper una guitarra eléctrica contra el piso para luego salir corriendo por el escenario mientras era perseguido por varios profesionales de la salud que llevaban en sus manos un chaleco de fuerzas. Y así pasó el evento que hizo rockear a toda la población.


 La Posta Hoy - 22/11/2014

sábado, 15 de noviembre de 2014

OBJETOS PERDIDOS


La implementación del Servicio Municipal de Objetos Perdidos despertó el espíritu solidario de vecinos de Arroyo Seco animados a devolver a sus dueños cuanta cosa encontraran en la vía pública. La nueva oficina con algunos estantes se puso en marcha tras la incorporación de treinta y dos personas más a la planta permanente del municipio y su inauguración que contó con la presencia de diferentes autoridades: el edil autor del servicio, otros concejales, integrantes del gabinete y el intendente que estuvo todo el tiempo tomado de la mano de un diputado provincial.
El padre Pedro bendijo la oficina frente a los periodistas de la ciudad y luego se proyectó un video del papa Francisco haciendo referencia al nuevo servicio con la vivencia bíblica de Jesús quien vino a buscar a los perdidos. Y finalmente el concejal creador de la idea declaró a los medios la alegría sobre la puesta en marcha del proyecto; declaración que fue grabada hasta que la pila de los grabadores de los reporteros se agotaron a medio discurso.
Esa misma tarde, el servicio comenzó a ponerse en marcha con la primera abuela, Celestina, que se acercó llaves en manos para dejarla en la oficina. “Traigo esta llave que encontré en la vereda de mi casa” – manifestó la señora que le dio un beso a las llaves antes de depositarla en la mano de una muchacha. La empleada tomó la entrega, otra lo registró en un acta, otra lo colocó en una bolsa trasparente, otra lo clasificó, otra lo archivó, otra invitó a la dama a firmar el documento, otra la acompañó hasta la salida y otras prepararon el matelisto que pasaron de mano en mano.
Al día siguiente llegó a la oficina don Eulogio buscando su dentadura postiza tras amanecer y no encontrarla en el vaso sobre su mesa de luz. La empleada municipal indicó que por el momento ningún vecino había llevado una dentadura a la oficina y terminó por despedir al abuelo indicándole que la buscara debajo de la cama o en otro sector de la casa. Y Eulogio terminó por irse a radio Extremo para hacer una denuncia pública contra el servicio municipal por ocultarle información.
Una vecina llevó al sector un calzón manifestando que no era suyo pero que probablemente pertenecía a alguna de sus vecinas dado que los últimos vientos pudieron hacer volar diferentes ropas de los tendederos del barrio. La empleada tomó la prenda y por el enorme talle pudieron determinar a qué vecina de la cuadra, quien estaba un poco excedida de peso, pertenecía y el mismo servicio se ocupó de llamarla para que se acercara al edificio municipal. Así es como en la portada de En Positivo salió la fotografía de las dos vecinas tomando el calzón una de cada punta sobre otra imagen, en la misma tapa, del intendente que permanecía tomado a la mano del diputado provincial.
Un buen gesto tuvo Carmen, del barrio del Puerto, que apareció en la oficina con una billetera bien abultada. La actitud heroica sorprendió a las empleadas que tras hurgar en la misma descubrieron que se trataba del esposo de la mujer; “¡eso es imposible!” – manifestó Carmen, “siempre que le pido, tiene su billetera sin un peso.” Finalmente terminaron de convencerla para que regresara a su casa y se pusiera de acuerdo con su esposo en la economía del hogar. Y al día siguiente apareció el marido de la señora buscando la alianza que su ex le arrojó en la cara y salió despedida a la calle por la ventana.
A los pocos meses de su apertura, los racks de la oficina comenzaron a llenarse de variados objetos que vecinos llevaban tras levantarlos de la calle: zapatillas de bebés,  monederos llenos de pañuelos descartables y con estampitas de San Expedito, celulares, chupetes y decenas de credenciales de socios del club Real. Las administradoras del servicio intentaron devolver estas últimas a sus dueños pero ninguno de ellos las quiso y hasta solicitó que las incineraran. Y con todas las cosas que nadie fue a reclamar, la dirección de Producción organizó una feria americana en los pasillos del edificio municipal para rematarlas.
Fue así, como sobre unos tablones montados en la Galería de Intendentes, podía comprarse objetos usados a muy bajo costo. Incluso un coqueto portarretratos que el propio intendente compró a tres pesos para colocar en su despacho la foto junto al diputado provincial. Para adornar la feria, el edil autor del servicio continuó con la segunda parte de su discurso ante la mirada de varias vecinas que terminaron por dormirse apoyadas en las paredes. Y por último apareció la abuela Celestina buscando la llave que trajo días atrás reconociendo que era propia de su casa.


 La Posta Hoy - 15/11/2014

sábado, 8 de noviembre de 2014

2050 (parte II)


Año 2050 y Arroyo Seco se encuentra cercada por alienígenas que comienzan, mediante sus armas, a pulverizar a cada habitante. Las comunicación fueron interrumpidas en su totalidad y ningún vehículo podía ponerse en marcha dado que las naves espaciales colocadas en los egresos de la ciudad absorbieron toda la  energía de sus baterías. Y miles de personas se juntan muy asustadas en la plaza 9 de Julio para ser resguardadas de la invasión.
Cinco ediles accionan heroicamente en favor de los ciudadanos que los eligieron en las urnas, tras haber cambiado algo más de diez veces el sistema electoral. Se suben a una carreta y un concejal de la Izquierda Unida toma las riendas del caballo para dirigirse hacia el ingreso norte con la idea de entablar un diálogo de paz con los invasores pese a que el exterminio de los arroyenses había comenzado. Cuando el carro se acerca al arroyo, los concejales Luis Godoy y Claudio Ferreira se acercan a la nave ondeando una bandera blanca y a los pocos minutos se abre una enorme compuerta llena de luces dando lugar a que descienda un alien que, con pasos lentos, se aproxima a los funcionarios.
“Venir, nosotros, a pedir paz para esta ciudad” – expresó Ferreira que ya cumple su quinto mandado en el legislativo. Y mientras que Godoy le ofrece al ser una bandera de Arroyo Seco, el silencio reina por minutos en el histórico encuentro.
De repente el extraterrestre toma su arma con la que dispara y pulveriza a los concejales dejando solamente una pila de ropas sobre la calzada de la ruta. Los otros funcionarios que permanecían en la carreta, intentan huir pero el disparo intergaláctico también los alcanza dejando solo con vida al caballo.
Cientos de vecinos optan por prender fuego en las esquinas de la plaza con la finalidad de frenar al avance del enemigo. Traen así, pilas de diarios viejos como ser ejemplares de En Positivo que dejó de publicarse el diez de diciembre de 2015. No obstante, los invasores ya habían cercado el sector comprendido entre Rivadavia, San Nicolas, Constantini y J. B. Justo; avanzando hacia el centro.
“Tenemos que rendirnos” – expresan unas mujeres en el tumulto; “tal vez solo quieran copular con nosotras.” Y otras comienzan a violentar las puertas del edificio municipal en el que permanecían encerrados el concejo de seguridad.
En otro sector de la ciudad, bomberos intentan combatirlos con chorros desde sus quince autobombas pero esto solo hace que cada alienígena tocado por el agua, se clonara mágicamente en otro. Y así cada minuto que pasa, el fin para la ciudad parece estar más cerca que nunca.
El intendente Matias Atoressi se asoma sobre el techo del municipio y con un megáfono, ante el silencio de todos los habitantes presentes, emite su último discurso: “Estamos ante un eminente final de nuestra ciudad… aquella que nos vio crecer y construimos con amor. Hubo momentos que renegamos de la delincuencia que asechaba la región pero esto es peor que aquellos males. Hoy no nos queda otra que enfrentarlos con lo que podamos… y si sobrevivimos a esta invasión, no nos olvidemos de votar en las próximas elecciones a Del Sel Presidente. ¡Que Dios nos dé la victoria!” Las emotivas palabras llegaron a las entrañas de los sobrevivientes que se largaron en llanto y potenciaron su valentía para armarse con sartenes, rastrillos, escobas y palos de amasar. Incluso algunos toman las últimas herramientas sanas que quedaban en maestranza para combatir.
Pensando en el inevitable apocalipsis, algunas mujeres piadosas van contra la cápsula del tiempo ubicada en Mitre y Moreno para romper la estructura y sacar los documentos guardados días antes de que iniciara el año 2000. Sacan a la luz cartas, decretos, dibujos, recortes de diarios y un compacto de música de bandas locales que por entonces, sonaban en la ciudad. Y los recuerdos comienzan a reflotar en una localidad que estaba punto de ser exterminada por invasores que ya ingresaban al área céntrica y continuaban eliminando a los pobladores.
La guerra contra los alienígenas comienzan con varios enfrentamientos entre vecinos poniendo resistencia con sus escuetas armas aunque los seres intergalácticos fueron predominantes. Para entonces, los sobrevivientes pusieron a reproducir el compacto de música local que salió por altavoces de la plaza 9 de Julio a fin de esperar el exterminio de manera heroica y menos dolorosa. Y finalmente, para sorpresa de todos, la guerra emprende otro resultado.
Cuando los extraterrestres comienzan a escuchar el compilado de música interpretada por algunas bandas y solistas locales, terminan por debilitarse al instante en que sus enormes cabezas estallan en miles de pedazos. La nueva arma artística es aprobada, los ciudadanos comienzan a pasarse los temas en sus dispositivos y los reproducen por las calles aniquilando a cada uno de los alienígenas que no pudieron soportar los decibeles y las voces de la música. Y los aliens sobrevivientes, acaban por subirse a sus naves y retirarse rápidamente a la vía galáctica.
Así, la música de principio del nuevo milenio ayudó a que por el año 2050, Arroyo Seco gana su batalla contra una invasión extraterrestre. Y finalmente todos los habitantes salien a celebrar por las calles con mucho alboroto y alegría.



 La Posta Hoy - 08/11/2014

sábado, 1 de noviembre de 2014

2050 (parte I)


Transcurre el año 2050 y un rumor comienza a circular por diferentes lugares públicos: extraterrestres merodeaban por las noches de Arroyo Seco. Aun más, unos vecinos del piso dieciocho  de la torre seis de Tierra de Sueños logran firmar lo que parecían ser unas extravagantes luces que entraban y salían del rio Paraná. Y como si fuera poco, en la cancha de bocha cercana al anfiteatro se hallan pisadas de supuestos alienígenas. Todo esto fue haciendo que el temor comience a apoderarse de muchos vecinos y obligue a las autoridades a tomar acciones.
Los quince concejales que conforman el Legislativo votan una ordenanza para crear una comisión investigadora del fenómeno que tiene en vilo a la población. Esto resultó tras una discutida sesión en la que tres ediles socialistas se cruzaron en palabras contra otros tres del radicalismo a fin de no querer usar dinero de las arcas municipales para lo que ellos consideraban, un rumor y nada más. Y finalmente la comisión se conformó con autoridades policiales, integrantes del ejecutivo y profesionales de la materia.
En la primera reunión de la comisión, los integrantes solicitan al intendente Matias Atoressi que ponga a disposición de los investigadores las imágenes de las cámaras de la ciudad; “esto es imposible, no funcionan desde el 2014 y jamás se repararon” – explica la máxima autoridad que manifiesta estar haciendo las gestiones ante el gobernador Miguel Angel Coradini para repararlas. Y finalmente optan por colocar mayor cantidad de drones en espacios estratégicos de la ciudad con la finalidad de captar algún que otro ser intergaláctico.
A los dos días, las autoridades policiales manifiestan que debieron retirar los robots dado que cinco de ellos desaparecieron cuando sobrevolaban el barrio inaugurado dos años atrás, tras finalmente haber ubicado a las viviendas afectadas por el paso del nuevo tren.  No obstante, uno de estos dron captó el momento en que un extraño ser trepaba por uno de los rascacielos del centro de la ciudad: se trataba de un humanoide de algo más de dos metros, de color verde y con sus extremidades bien alargadas. Así es como el intendente convoca a todos los medios e informa la veracidad de la existencia de estos visitantes: “están entre nosotros…” – comunica ante la presencia de setenta periodistas-; “solo esperamos que vengan en son de paz.”
Un mayor espanto ronda por la ciudad incluso haciendo que algunos vecinos próximos al estadio del club Central tomen vuelo con sus automóviles y se fueran del territorio; “hace desde el 2007 que nos prometen mayor seguridad y no lo pueden lograr” – manifiesta una abogada al momento de subirse a su coche volador; “menos lo podrán hacer ahora con la presencia de extraterrestres.” Otras familias optan por cruzarse a mansiones construidas en la isla y muchas más, por quedarse para ver cómo continuaría todo.
“Llamamos a la tranquilidad a todos los arroyenses” – manifiesta la máxima autoridad; “y en la medida que fuese posible, no salir a las calles por la noche.” Y los mayores medios de comunicación liderados por los multimedios Alfaro y Pascual reproducen la nueva a través de su enorme cadena mediática; incluso La Posta en su edición diaria publica en su portada a color la imagen del et subiendo por las paredes del edificio. Lo que nadie se esperaba es lo que esa misma noche ocurriría.
Alrededor de la medianoche unas enormes naves espaciales se colocaron en cada uno de los ingresos de la ciudad impidiendo el ingreso y egreso de vehículos a y desde Arroyo Seco. Luego unos enormes rayos lanzados entre cada una de estas hizo que el total de las comunicaciones fueran interrumpidan provocando que todos los vecinos salgan alarmados y corran hacia la plaza 9 de Julio. Fue la primera vez que la plaza se llenó de gente tras los intentos fallidos de años atrás con los eventos culturales. Y cuando todo el territorio fue cercado, unas pequeñas luces transportan a alienígenas que descienden a la tierra y con el rayo laser de sus armas desintegran a cada humano que se interpone en su camino.
Para cuando los Bomberos hacen sonar la sirena desde el decimo piso de su edificio, varios intentan abandonar la ciudad pero en cualquiera de las salidas las naves les disparan uno especie de rayo pulverizando a sus choferes. Tampoco podían hacerlo por aire dado que toda la región estaba cubierta por un enorme e invisible campo de fuerza. Y la situación fue mucha más compleja cuando un enorme sonido similar a la bocina de un barco recorre todas las calles haciendo que todos los vehículos se frenaran por sus baterías totalmente agotadas.
Arroyo Seco se encuentra invadida por estos extraterrestres determinados a pulverizar a cada habitante mientras que miles de sobrevivientes huyen hacia el centro; incluso varios vecinos irrumpieron la parroquia para implorar socorro divina. Todas las comunicaciones están interrumpidas y no puede solicitarse ayuda del ejército por lo que el intendente convoca a fuerzas de seguridad local para organizar un plan urgente de acción y combate. Y mientras más pasaban las horas, mas visitantes descendían desde los sectores limítrofes de la ciudad para acabar con toda vida que se cruzara en su andar.
Finalmente, siendo las tres de la mañana, el llanto y el miedo se apoderan de todos los habitantes que permanecen de pie sobre toda la plaza 9 de Julio y calles aledañas a la espera de una acción ofensiva a la histórica invasión.
(Continúa en la próxima edición)


 La Posta Hoy - 08/11/2014

sábado, 25 de octubre de 2014

DESAFIO AL VOLANTE (parte V)



Para cuando ningún otro vehículo atravesaba la calle Islas Malvinas en la salida a la autopista, Laureano ingresa a la ciudad en su auto para colisionar de frente y, a alta velocidad, contra el que conducía Marcos. Y casi al ingreso del Club Central, Laureano toma el carril contrario mientras que, faltando pocos metros para el impacto, Marcos se desvía hacia una calle perpendicular.
El desafío de estos cinco amigos estaba por llegar a su fin. Se trataba de un juego propuesto por un persona ajena a ellos que recompensaría con un millón de pesos a quien protagonizara el mejor accidente de tránsito. El primero fue Uriel dañando su auto un 40% y luego Cesar quien perdió su vida quedando, por ende, fuera del juego. En tercer lugar fue Dilan quien casi por casualidad, protagoniza un accidente ingresando a Capital Federal y afectando solamente una decima parte de su rodado. Y ahora era el turno de los dos que quedaban: Laureano y Marcos quienes se propusieron colisionar entre ellos para dar por terminado el desafío cuánto antes.
A alta velocidad, Marcos esquivó en primera instancia el choque. Para cuando vio las luces del vehículo de su amigo bien cercanas, se desvió rápidamente hacia una calle de la mano derecha intentando escapar de la situación y tomando el camino que lleva el loteo Don Alejando. Y allí muy cerca del ingreso al salón religioso del lugar, frena su auto tomándose la cabeza y viendo por el espejo retrovisor, a su amigo que continuó la marcha en dirección a la ciudad.
Con mucha bronca, Marcos golpea con sus puños el volante y vuelve a poner en marcha su auto para retomar una nueva calle en dirección a la zona urbana e ir en busca de su amigo. Pero cuando dobla en la siguiente esquina, es impactado por el vehículo de Laureano que siempre a alta velocidad fue detrás de su compañero para lograr lo pactado entre ambos. Marcos, por su parte, termina dentro de un zanjón con el auto invertido y Laureano a pocos metros, con su coche frenado por el impacto y golpeando luego contra unos postes de luz.
No pasaron dos minutos y ambos logran salirse de sus autos doloridos, se enfrentan en el medio de la calle y terminan por celebrar el cometido ante la mirada de desorientados vecinos que salieron a indagar sobre lo que había ocurrido tras el fuerte impacto. Al rato, también policías y una hambulancia se dan cita en el lugar aunque los amigos se encontraban fuera de peligro y optaron por dedicarse a tomar fotografías con su celular del estado de sus rodados.
Bien temprano, al día siguiente, los amigos se reúnen a desayunar en un bar céntrico con la idea de coordinar las acciones a seguir. Aunque de a ratos, aparecía el concepto de repartir el dinero en partes iguales, entre los cuatro; por otros momentos, había discusión entre ellos reclamándose quién corrió más peligro tras su accidente. E incluso, uno de ellos consideró que era justo entregar la parte que le correspondía a Cesar a su familia. Y así pasaron las primeras horas de la mañana donde hubo muy poco acuerdo entre ellos que de todas maneras, alrededor de las diez horas, se dirigieron en un remis al barrio ribereño.
Julio los recibió en su casa del Bote Club. Los cuatro ingresaron al living donde Laureano y Marcos expusieron las últimas fotos sobre una mesa. Y el hombre finalmente concluyó con que el auto de Marcos era el más dañado de todos; “éste es el accidente ganador… o sea, Marcos es el ganador del millón de pesos” – manifestó tal como si estuviera por entregar un reconocimiento a un artista famoso. El anciano salió del lugar y regresó a los pocos minutos con un maletín que entregó a Marcos ante la mirada desafiante de los tres restantes.
“Yo pensé que todo esto era un juego y no nos iba a pagar” – murmuró Uriel a Laureano entre risas.
Sin decir ninguna otra palabra más, salieron de la casa sin siquiera agradecer a Julio que terminó por cerras tras ellos la puerta principal del hogar. Subieron al remis ocupando Marcos el lugar del acompañante y teniendo entre sus piernas, el maletín. El vehículo tomó el camino que conduce al Rowing Club y levantó velocidad en dirección a la ciudad. “¿Marcos que hacemos?” – preguntó Laureano muy reservado. Marcos mordió sus labios pero no pronunció palabras y solo prestó atención a algunas vacas que pasteaban en el campo lindero. Así, ninguno de ellos se percataba que el remis iba a muy alta velocidad colisionando contra el guardarrail del puente del arroyo Savoca y terminando por volcarse entre un matorral.
¿Cuál es el límite de amigos que por dinero son capaces de poner en riesgo sus propias vidas? Tal vez ni siquiera exista o simplemente exista pero la idea de superarlo es lo que genera mayor adrenalina en todo lo que uno emprenda. Aun así, todo desafío tiene una consecuencia.

Semanas más tarde, un hombre llega a casa de Julio. “Soy el chofer del remis” – se presenta a Julio con su rostro vendado y con yeso en sus brazos. Cuando ingresa a la casa, le muestra fotografías del accidente y del estado final y trágico de sus pasajeros y Julio termina por premiarlo con el mismo maletín que contenía un millón de pesos. 

La Posta Hoy - 25/10/2014

sábado, 18 de octubre de 2014

DESAFIO AL VOLANTE (parte IV)


Cinco amigos y un desafío: protagonizar el mayor accidente de tránsito por el premio de un millón de pesos. Un interesante monto pero que aun así, jamás devolvería la vida de Cesar, el segundo en lanzarse al juego y en fallecer luego de que su vehículo terminara en el arroyo del ingreso norte a la ciudad tras colisionar con el guardarrail. Y en su velorio, Marcos, Uriel y Laureano se enteran que Dilan había protagonizado el siguiente choque en su huida a Buenos Aires.
Las pocas noticias que habían llegado a Arroyo Seco sobre el accidente de Dilan tenían en vilo a los amigos que hacían vigilia en la sala velatoria. Un familiar les había avisado que éste se encontraba fuera de peligro aunque fue trasladado a un hospital de Capital para su control; viajaba a velocidad normal pero por la herida en su mano perdió el control del coche y terminó por colisionar con otro vehículo. Asi cuando le dieron el alta, se tomó un taxi y se trasladó a la dependencia policial donde se encontraba su auto y lo fotografió por completo.
Alrededor de las dos de madrugada, las imágenes del vehículo accidentado llegan al watsapp de Marcos que no aguantó hasta que se hiciera de día y, sin comentar nada a sus compañeros, salió del velatorio y se fue a casa de Julio en el barrio donde había comenzado días atrás, el reto. Llegó al lugar, llamó varias veces hasta que las luces interiores de la casa se encendieron y se asomó de una ventana, la sobrina de aquel hombre.
Tras haberlo reconocido, la mujer salió a recibirlo y le abrió la puerta de su casa. Le informó a la visita que Julio aun permanecía en Rosario. Marcos ingresó agarrándose la cabeza y con ganas incluso de dar por terminado con todo lo que estaba sucediendo. “¿Ocurre algo?” – preguntó la mujer. El joven se apoyó sobre el espaldar de un sofá y procedió a contarte el motivo de su visita a aquella casa.
La mujer rápidamente cambió su semblante y se mostró muy preocupada por lo que estaba escuchando. Puso tranquilidad en Marcos a quien le ofreció que tomara asiento: “mi tío ha hecho esto en muchas oportunidades, es un obsesionado por los accidentes de tránsito y no hemos podido tratarlo…” – contó; “no obstante, si el les prometió ese dinero, se los dará.”
Marcos regresó a la ciudad muy confundido. Había cosas que no quedaban en claro pero estaba decidido llevar el juego hasta el final. Regresó a la sala velatoria para compartir las nuevas con sus compañeros al momento en que la madre de Cesar, muy dolida, se acercó a hablar con ellos. La mujer los observó detenidamente y les preguntó si sabían el motivo por el que su hijo pudo haber provocado su accidente.
En la larga pausa de la mujer, ninguno de los amigos encontró palabras para contar lo que podía servir para explicar lo que estaban haciendo. Pero aquella madre fue por más: “todas las cosas pasan por una causa… primero Uriel, luego mi hijo y posteriormente Dilan, en Buenos Aires” – relató; “¡esto no es casualidad! Esto está entre ustedes cinco porque siempre estuvieron juntos desde el colegio secundario.” Y los amigos intercambiaron sus miradas hasta que Marcos se animó a responderle midiendo sus palabras. Terminó por mentirle, inventarle cualquier otra excusa y llevándola a concluir que solo era una casualidad.
Y para cuando comenzaba a amanecer, los amigos terminan por acordar seguir con el juego dado que los últimos que quedaban eran Laureano y Marcos, en ese orden. Incluso antes de subirse cada uno a su auto, Uriel los vuelve a llamar y les propone: “¿Por qué no chocan entre ustedes? ¡Y matamos dos pájaros de un tiro!” Ambos se miraron y sonrieron.
A los dos días, Marcos visita le Bote Club para encontrarse con Julio a quien le mostró las fotos del accidente de Dilan: “solo es un 10% del vehículo el que se dañó” – concluyó este hombre. Entonces Julio le aclaró que el accidente de Cesar no podía contarse más en el juego dado que era condición imprescindible quedar con vida luego de cumplir el reto. Antes de salir del barrio, Marcos le mando un mensaje a Lautaro invitándolo a acceder a la propuesta de Uriel.
Fue como tomaron la decisión de protagonizar esa misma noche un choque frontal entre ambos autos por la calle Islas Malvinas próximos a la salida a la autopista. Laureano salió primero a la autopista y despidió a Marcos que permaneció frente al colegio Comercial para cuando su amigo le indicaba que estaba por entrar a la ciudad. La idea era que el primero tomara la via hacia Rosario y a la altura del acceso al paraje El Ombú, por debajo del puente se cruzara de carril, regresara y dé aviso cuando estaba por ingresar a Arroyo Seco.
(continua en la próxima edición)


 La Posta Hoy - 18/10/2014

sábado, 11 de octubre de 2014

DESAFIO AL VOLANTE (parte III)


Si los desafíos en los que uno se sube, bordean lo irracional entonces hay que replantarse si vale la pena seguirlos. Y mucho más cuando las consecuencias de los mismos, causa daños irreparables. Tal el caso de estos cinco jóvenes de Arroyo Seco que tras la propuesta de un vecino del barrio Bote Club, se proponen experimentar el mejor accidente de tránsito por el premio de un millón de pesos.
Cesar acaba de perder su vida en este juego. Era el segundo, tras su amigo Uriel, que se animaba al desafío. Ahora los cuatro amigos no logran comprender qué ocurrió o qué salió mal a tal punto de medir la locura en la que un viernes por la noche se embarcaron. Aquella iba a ser un asado más entre ellos, pero sin lugar a dudas que aquel hombre, Julio, les cambió la vida.
Apenas llega la noticia del fallecimiento de Cesar, quien a alta velocidad terminó por colisionar con el guardarrail y acabó en el arroyo del ingreso norte de la ciudad; Marcos tomó su auto y fue en búsqueda de Julio en el barrio ribereño. Iba más que enfurecido. Llegó a la casa, descendió del coche y se precipitó a llamar con sus palmas. Insistió tres veces hasta que finalmente salió una mujer.
Julio no se encontraba y ella era su sobrina que estaba de paseo por esa casa. “¿Qué es lo que necesita de él?” – le preguntó la mujer que tenía unos cuarenta años; “supongo que el debe estar en Rosario en estos momentos pero por la noche estará de vuelta por acá.”
“Nada… volveré” – expresó Marcos casi al mismo tiempo que volvía a subirse a su auto para emprender el regreso a la zona urbana y acercarse al lugar del accidente. Una vez que pasó frente al ingreso al predio de la perrera, no pudo avanzar más dado que bomberos y policías trabajan en el lugar. Descendió y entre los muchos curiosos, solo pudo observar a familiares de su amigo que lloraban al costado del puente.
Lejos de allí, detrás del Club Unión, Laureano permanecía tirado en su cama con la mirada fija en el techo. Por momentos luchó con la idea de contarle a su madre lo que estaba ocurriendo entre el grupo de amigos pero prefirió callarlo aunque la cuestión pesaba mucho sobre su mente. Y mucho más aún, porque siguiendo con el sorteo para establecer el orden en el que debían accidentarse, era su turno.
Se llega hasta allí Uriel con quien dialogan en el hall. Laureano intentó convencerlo para dar por terminado con todo e incluso contarlo a sus familiares, pero su visita se negó argumentando que había cumplido con su parte, que tenía su auto muy dañado y que, aunque uno de ellos había muerto, el resto podía seguir incluso hasta cobrar el dinero y dividirlo en partes iguales.
“Tenemos que seguir” – manifestó Uriel; “yo estoy sin trabajo y no puedo arreglar mi auto salvo que lleguemos hasta el final… cobremos esa plata y la dividamos en cuatro.” Laureano recordó que aquel desafío había costado la vida de Cesar pero Uriel objetó que aquello era parte del juego; “vos y yo sabemos que cualquier accidente puede ser fatal; el riesgo se corre pero no podemos volver para atrás” – explicó.
Dilan, por su parte, también luchó con sus pensamientos por horas mientras trabajaba en su carpintería. Tenía bien en claro su responsabilidad en la tragedia de Cesar pero no podía hacer mucho más que callarlo y esperar a ver cómo continuaba todo. Por momentos miró los sms de sus amigos pero no respondió a ninguno y en un momento de distracción terminó por cortarse parte de su mano con el serrucho.
Rápidamente puso la mano bajo el agua de una canilla y la envolvió con una remera. Perdía mucha sangre. Puso llave al comercio y en su auto, Peugeot 206 modelo 2010 color blanco, se acercó al hospital para ser curado. Una enfermera lo cura y con las indicaciones de una médica, pone varios puntos en la herida causada en la palma. Ya cuando estaba sentado en la camilla esperando las últimas recomendaciones de los profesionales para irse, observa una llamada a su celular de parte de Marcos.
Dilan apaga su celular y sale del hospital. Arroja el aparato en el medio del campo detrás del edificio del nosocomio y llega a su casa, alrededor de las diez de la noche, para preparar un bolso con su ropa. Estaba decidido irse por un tiempo a Buenos Aires donde vivía gran parte de su familia. Consideraba que esta era la única manera de escapar de aquel desafío.
Marcos, Uriel y Laureano se encontraban en el velorio de su amigo sin poder explicar lo que sabían pero tomándose el tiempo para consolar a los familiares de Cesar. “No pude ubicar a Dilan” – informa Marcos que también cuenta su intento fallido de localizar a Julio en el Bote Club. Y casi cerca de la medianoche, Uriel recibe un llamado de un familiar que le comunica que Dilan había sufrido un accidente por Panamericana al ingreso a Capital Federal.
(continúa en la próxima edición.)



La Posta Hoy - 11/10/2014

sábado, 4 de octubre de 2014

DESAFIO AL VOLANTE (parte II)


Cualquier transeúnte suponía que lo ocurrido no era otra cosa que un accidente casual. Pero se trataba de Uriel quien era el primero en cumplir el desafío, entre cinco amigos, de protagonizar el mejor accidente de tránsito a cambio del premio de un millón de pesos.
Con su auto Senic atravesó la ruta a la altura del ingreso del cementerio y fue envestido por un gran camión que venía en sentido contrario. El vehículo recibió el impacto y fue arrastrado hasta chocar con la garita de colectivo del lado este. Fue ahí donde Uriel perdió su conocimiento y minutos más tarde fue asistido por el servicio de emergencias de Arroyo Seco.
El día anterior había estado debatiendo con sus amigos si habrían de cumplir o no aquel desafío recibido por el extraño vecino, Julio, del barrio Bote Club. Cesar, quien estaba dormido cuando la propuesta de ese hombre fue lanzada sobre la mesa, pidió más explicaciones sobre la propuesta y aunque en un principio trató de loco a sus compañeros, luego se animó a jugar. En realidad los cinco estaban embarcados en la aventura y finalmente luego de tomar varias cervezas, colocaron sus nombres en una bolsa y sortearon el orden en el que debían accidentarse.
Uriel estuvo toda la tarde y la noche de aquel domingo pensando en lo que habría de hacer desde que extrajeron en primer lugar, su nombre. Ya el día lunes, por momentos, intentó obtener consejo de otros ajenos a sus amigos pero prefirió tenerlo en secreto y finalmente, antes de las 20 hs, se subió a su auto pensando en las muchas cosas que podía hacer si ganaba ese dinero.
Luego del choque, no pasaron los treinta minutos y sus amigos estaban enterados de lo ocurrido. “¡Esto es una locura!”- dijo Cesar cuando Marcos le informó por teléfono de lo acontecido. Rápidamente los cuatro se dirigieron hacia el hospital pero allí fueron informados que por la emergencia, Uriel había sido trasladado al HECA de Rosario. Los cuatro se subieron al auto de Laureano y se dirigieron hasta allí.
Después de varios minutos Uriel despertó. Se encontraba todo dolorido pero por suerte no había en su cuerpo golpes graves. Cuando hubo reaccionado de lo ocurrido, sonrió aunque sus familiares que rodeaban la cama en la sala del hospital no entendían qué le ocurría. Mas tarde fueron sus amigos los que ingresaron a verlo y sacaron conclusiones de la locura a la que se habían subido. “¿Cuánto se dañó el auto?” – preguntó Uriel y sus amigos no tuvieron respuestas dado que no habían visto el coche accidentado.
Al día siguiente Marcos pasó por la seccional 27ª donde aprovechó a fotografiar con su celular el auto de su amigo. Llevó esas imágenes a Julio en el Bote Club quien luego de bajarlas y examinarlas en su computadora portátil concluyó que solo un 40% del vehículo fue dañado en el primer intento del desafío; “¡muy poco para recibir un premio de un millón de pesos!” – expresó el hombre quien también le recordó que si uno de los cinco se negaba al reto, el desafío quedaba invalidado.
Ese dato Marcos se lo pasa por whatsapp a Uriel que aun seguía internado y se reúne con el resto, al día siguiente, en la planta baja de la galería San Jorge. Pidieron una cerveza y esperaron que Cesar, el siguiente, expresara qué es lo tenía pensado hacer. Este  intentó evitar la situación pero rápidamente sus amigos terminaron por convencerlo; “de última repartimos el millón entre los cinco y todos terminamos contentos” – concluyó Laureano a lo que el resto dio el visto afirmativo.
Una vez que le hicieron todos los estudios y pudo comprobarse una recuperación rápida, Uriel fue dado de alta el dia jueves y se acercó a la casa de Cesar para motivarlo a que protagonice un accidente. “¿Y cómo lo hago?” – se preguntó éste. Uriel terminó por darle algunas ideas bien locas pero capaces de superar el 40% del daño de su vehículo.
Finalmente luego de las 22 horas y motivado por la insistencia de sus amigos, tomó su Ford Ka modelo 2012 y se dirigió hacia el norte de la ciudad. Pasando frente al santuario del Gauchito Gil intentó colisionar con otro rodado quien rápidamente clavó sus frenos dejando a Cesar, con su auto, estacionado al ingreso del camino que lleva al puerto y a la espera de una nueva oportunidad.
¿Hasta qué punto una persona es capaz de llegar por dinero? ¿Hasta dónde alguien puede embarcarse sin medir riesgos o solamente por alguna locura entre amigos? Pensó varias veces en salirse del juego, pero los mensajes de sus compañeros a su celular le pesaron enormemente.
Media hora más tarde, tomó la ruta nuevamente detrás de una camioneta en dirección a Rosario y a 110 km/h intenta adelantársele casi a la altura de la perrera. Fue ahí cuando notó la cercanía de un colectivo urbano que venía en dirección contraria y se encontró sin espacio para volver a su carril. Terminó por volantear hacia su izquierda, el coche colisionó con el inicio del guardarrail, giró en el aire tres veces y se incrustó en el arroyo. Todos los vehículos detuvieron la marcha y cuando lograron dar aviso a emergencias, Cesar se encontraba sin vida.


 La Posta Hoy - 04/10/2014

sábado, 27 de septiembre de 2014

DESAFIO AL VOLANTE (parte I)


Lunes siendo las veinte horas aproximadamente, un auto Senic modelo 2013 sale de la ciudad en dirección sur. Antes de llegar al acceso del cementerio se abre de la ruta y se estaciona sobre la banquina; el chofer coloca la luz indicando que iba a girar hacia la izquierda pero luego la apaga. Allí queda por varios minutos mientras que otros vehículos pasan a su lado en dirección a Fighiera. El joven conductor estaba decidido tomar el camino al cementerio al mismo tiempo que otro vehículo viniera en dirección contraria simplemente para superar un desafío.

Desafío es una acción difícil a la que hay que enfrentarse. Una empresa en la que uno entra generalmente por algún tipo de interés. Tal cual lo tomaron cinco jóvenes amigos de Arroyo Seco partiendo desde lo que sería una noche de viernes de asado y un reto, que cualquier persona ajena a ellos, consideraría como loco.
Marcos, Dilan, Laureano, Cesar  y Uriel acostumbran, todos los viernes desde hace años, a juntarse a comer una parillada. Fueron compañeros de secundaria la que terminaron hace algo más de tres años en la Escuela Comercial.  A veces se juntaban en un restaurant, otras en casa de alguno de ellos o donde se dispusiera la oportunidad para pasarla bien en camaradería. Fue así como uno de ellos, Marcos, consiguió que un tío le prestara su casa de fin de semana en el Bote Club y llevó a sus panas a aquel lugar. Y allí, entre asado, música y cervezas, apareció a medianoche quien cambiaría sus vidas.
Siempre hay personas que aparecen en determinados momentos para cambiarnos el camino. A veces desconocidas y otras veces, del círculo cercano aunque inesperadas. Así como este hombre, vecino del barrio ribereño, que se acercó a la casa donde estaban estos jóvenes en primera instancia para informarse sobre el alboroto del lugar. Y llamó al portón al instante que Laureano lo divisó de lejos cuando salía afuera a fumar.
“Venía a ver nada más por seguridad” – se presentó el buen vecino interesado en que todo marchara de manera normal. Marcos se arrimaba al lugar junto a Laureano que intentaba explicarle que estaban allí comiendo un asado, “es mi tío el dueño de la casa… ¡no pasa nada!” – explicó. El hombre que se presentó como Julio dijo quedarse más tranquilo, “no es normal ver cinco autos frente a esta casa” - manifestó y los momentáneos anfitriones lo invitaron a pasar.
Marcos le presentó a sus amigos y lo llevó hasta la parilla para jactarse de lo que habrían de comer; “lo invitamos a comer, jefe” – sumó Laureano a la guía turística por la casa. Julio primero se negó argumentando que debía levantarse temprano pero luego de explicar que vivía solo, terminó por compartir el momento con estos que tenían más que ganas de pasar una noche divertida al ritmo de Los Palmeras que sonaban desde el stereo de un Peugeot 206 propiedad de Dilan.
Más tarde, ya sentados a la mesa y disfrutando de la parrillada, Julio indaga un poco más sobre la vida de los jóvenes quienes entre cargadas y chistes, se presentaron. “¿Son todos de Arroyo Seco?” – preguntó a los que todos respondieron afirmativamente. De a rato, uno de ellos se levantaba para buscar más cervezas a la heladera y abastecía al resto incluyendo a la visita. Pero aunque había mucho más para conocerse, quien se sumó al grupo de manera sorpresiva tenía un desafío que hacerles para su asombro.
Alrededor de la una de la mañana, Cesar, quien había trabajado toda la tarde como operario en Dreyfus, acababa por quedarse dormido en un enorme puf del quincho de la casa. Los demás tenían un poco más de aguante aunque Dilan se levantó a apagar la música y tuvo inconvenientes en encontrar la manija de la puerta de su vehículo tras haber bebido varias cervezas. Y allí estaba Julio aun sentado entre ellos que esperó que regresara Dilan para tomar la palabra.
“Les hago un desafío” – comenzó captando la atención de los cuatro; “¿quién de ustedes necesita un millón de pesos?” Los amigos intercambiaron sus miradas las que dispersaron a los pocos segundos tras varias risas, “¿a quién hay que matar?” – preguntó irónicamente Laureano. Julio correspondió a la risa pero fue más explícito: “tiene un millón de pesos el que de ustedes cinco, tenga el mejor accidente con su vehículo y continúe con vida.”
El reto aunque traspasaba lo racional no dejaba de ser interesante para cualquiera de estos jóvenes que con ese dinero como premio, podían hacer varias cosas. Ninguno de los cuatro que escuchó la propuesta lo analizó desde la lógica y fueron solamente a interiorizarse cómo sería el pago; “soy vecino de esta casa” – indicó Julio; “cuando el último de ustedes termine de protagonizar su accidente vienen hasta acá y les doy el dinero en efectivo.” La condición era quedar con vida y dañar el vehículo lo más que se pudiera frente a un tercero involucrado que también debía quedar vivo.

Uriel era quien justamente se animó a ser el primero en cumplir el desafío. Esperó con su auto un tiempo considerable al costado de la ruta antes de tomar el camino hacia el cementerio. Y cuando visualizó que un camión se acercaba en sentido contrario, colocó el cambio a su coche llevándolo a la ruta y provocando que la tractora lo envistiera aunque su chofer intentó frenar la marcha. El vehículo Senic terminó por golpear contra la garita y Uriel perdió su conocimiento cuando su cabeza dio contra el vidrio de la puerta contigua.  

(Continúa en la próxima edición)

La Posta Hoy - 27/09/2014

sábado, 20 de septiembre de 2014

ENAMORADO EN LA LINEA A (final)


Braulio se la jugó y sentado al lado de Leticia, finalmente le expresó lo enamorado que estaba de ella. Dijo ser el responsable del pasacalle con la declaración de amor y aguardó su respuesta ante una noble sonrisa. Ella agachó la cabeza por un segundo y al volver a levantarla solo expresó “gracias… ¡no sé qué decirte!”. Y el fue por más sabiendo que quedaban pocas cuadras para descender de la unidad.
“¿Te molesta si me pasas tu numero?” – le preguntó. Leticia le agradeció nuevamente pero se negó a pasarle su número de teléfono objetando que estaba en pareja y no quería tener problemas. Y para cuando el ómnibus se acercó al Cristo, el se despidió sin más para buscar a su compañero e irse a trabajar. Ella siguió en el viaje con una sonrisa.
Al día siguiente Braulio tomó el cole y directamente se sentó en los primeros lugares abandonando al “pelado”, su amigo. Más tarde ella subió, abonó al chofer, se frenó al verlo, lo saludó con un “hola” y se sentó en los asientos del otro lado del pasillo. Ella permaneció mirando su celular, de a ratos y luego también observando hacia afuera de la unidad. El quedó allí inmóvil esperando que tal vez se diera el momento para intercambiar alguna conversación per todo continuó de manera normal, “chau” – le correspondió ella a su saludo cuando descendió.
Durante los días siguientes, Leticia optó por sentarse siempre en el mismo lugar pero obviando toda mínima conversación con el quien finalmente optó por sentarse nuevamente entre los últimos asientos junto a su compañero. Y de allí atrás, algo resignado, la veía cada mañana subir y tomar su lugar muy cerca del chofer sin siquiera levantar su mirada.
Varios días habían pasado y para su sorpresa, Braulio descubre que ella había aceptado su solicitud de amistad de Facebook y que ese sábado por la tarde se encontraba conectada. “Hola, ¿cómo estás?” – le escribió y notó que a los pocos segundos, de la otra parte lo había leído aunque no respondió. El quedó a la espera de una respuesta que nunca llegó aunque se tomó el tiempo de recorrer cada una de las fotos de ella que a la media hora, su estado aparecia como desconectada.
Pasaron dos días y en cuanto podía, ingresaba a la red social desde su celular esperando recibir una respuesta al chat. Y llegó esa respuesta una mañana sobre el colectivo donde, como venía ocurriendo, el se encontraba en los últimos lugares y ella, en los primeros. “Yo bien, ¿vos?” – escribió. Sin importar el tiempo que se demoró en responder, Braulio salió al cruce preguntándole si podía sentarse a su lado y ella le respondió que sí.
El entonces se incorporó de su lugar, caminó entre los asientos y llegó a ella para sentarse a su lado. Se saludaron y dieron lugar a una agradable charla donde, entre otras cosas, Leti le preguntó si el caniche de la foto de su perfil era de su propiedad a lo que él le contó la verdad. Ella sonrió y viendo que el colectivo estaba a punto de salir de la zona urbana, le pasó su número. El descendió luego de saludarla y continuó escribiéndole por watsapp entre el trayecto del Cristo y su trabajo.
“Sos hermosa, Leti” – le manifestó por mensaje en varias oportunidades. Ella solo decía gracias. Braulio ingresó a la fabrica y desarrolló su labor aunque, de a ratos, volvía al chat al igual que Leticia que disponía segundos intercalados con las enseñanzas que brindaba a sus alumnos. La docente había roto su relación anterior luego de descubrir que su pareja le era infiel y se tomó el tiempo previo para hurgar en el facebook de su seguidor antes de querer conocerlo un poco más.
Por la tarde, ya en sus respectivas casas, el la llamó y estuvieron algo de dos horas dialogando. Incluso Leticia le expresó estar interesada también en conocerlo un poco más, coordinando una cita para el siguiente viernes por la noche aunque recién era lunes. El día martes se vuelvieron a sentar por separado pero al miércoles, el volvió a esperarla en los primeros asientos y sin aguantar más, esa misma tarde se encuentran en The Clover a tomar algo para conocerse y comenzar, de esa manera, con una excelente relación.

¿Cómo sigue esta historia? – Continúa como la vayan escribiendo sus protagonistas hoy en día; puesto que, aunque se hayan cambiado sus nombres para preservar su identidad, esta historia ocurrió así.


La Posta Hoy - 30/09/2014