sábado, 25 de agosto de 2012

ARRIENDOS


Cierto día, las diferentes irregularidades que hay sobre las viviendas en alquiler, movilizó a varios vecinos a plantear sus quejas frente al Concejo. Allí estaba Mabel, que viene alquilando desde hace nueve años y está cansada de que cada dos meses le aumenten mientras que su sueldo se mantiene estable. También se manifestó Roberto, porque al querer alquilar se encuentra con que una inmobiliaria le pide alquiler de adelanto, libre de antecedentes de la Federal, fotocopia de DNI de la bisabuela, carta de recomendación del gobernador y un documento que demuestre que cuenta con nicho propio.
También salió a la calle doña Mirna, que no sabe a quien quejarse dado que su casa se está destruyendo completamente, le entra humedad por todos lados y se le caen las paredes, pero su dueño no le da respuesta pese a que le cobra 3500 pesos de alquiler mensual. O peor aun, el caso de la familia Ingalleri, que abona cerca de 3000 pesos por una vivienda con un solo cuarto, baño externo al final del terreno y paredes sin terminar.
De la manifestación participaron también Adelina y Julio, que aproximándose a su boda no encuentran vivienda para alquilar a precio razonable con el tamaño que desean. Además de otros vecinos, que se ven obligados a alquilar porque no tienen otros medios para poder comprar un terreno y edificar así su nido.
“Reclamamos que así como se regula cualquier actividad comercial o de servicio… También haya una ordenanza que regule los arriendos” – expresó una vecina a la movilera de una radio; “no puede ser que acá jueguen con los que no tienen casa, aumentando los costos como locos porque total saben que siempre hay otros detrás, esperando para alquilar.”
Finalmente la queja llegó al oído de los concejales, que diseñaron una ordenanza apelando a que si bien la casa en alquiler es de propiedad privada, el hecho de arrendarla implica una acción comercial o de servicio. La misma ley local reguló:
- Ninguna persona puede tener más de dos viviendas de su propiedad en alquiler.
-Como todo servicio, el arriendo implicará un impuesto mensual que se abonará a la Municipalidad. Este impuesto será responsabilidad del propietario de la vivienda, sin influir sobre lo que abone el inquilino.
- Toda persona que ponga una casa en alquiler, deberá registrar su servicio en la Municipalidad, que corroborará la condición de la vivienda de ser digna para ser alquilada, y tasará su valor de arriendo bajo una base de común acuerdo para todas las casas en alquiler que haya en Arroyo Seco.
- El valor que tase la Municipalidad deberá ser respetado aun cuando la operación se realice por medio de una inmobiliaria. Y antes de un aumento, deberá solicitar a la Municipalidad el permiso para realizar el mismo, modificando ese valor.
La nueva legislación trajo alegría a decenas de vecinos. Se terminaron los abusos en los arriendos y más o menos hubo un valor genérico en el monto de las casas en alquiler, siendo la Municipalidad el organismo de control de estos servicios.
Pero lo que parecía tan real terminó desvaneciéndose. Susana despertó de su sueño regresando a la realidad de iniciar, al día siguiente,su quinta mudanza en nueve años, dado que el nuevo costo de alquiler escapaba de lo que ella podía abonar con su ingreso económico.
Se levantó, terminó de armar las cajas de la mudanza, y como siempre acabó deshaciéndose de un montón de cosas que uno se da cuenta que le sobra en el momento en que va a mudarse. Saludó a sus amigos vecinos para emprender el viaje a su nueva casa de alquiler, donde en poco tiempo tendría nuevos vecinos con los que iniciaría otra amistad.
Cargó al camión de la mudanza sus muebles, algunos de ellos ya algo rotos por los continuos traqueteos de las mudanzas, y finalmente alzó en sus brazos a su perro, con el que empezaría otra vez de cero, en otro barrio. Susana le pasó la nueva dirección al chofer del flete y allí fue, anhelando de corazón que aquello que fue un sueño durante su noche, un día sea una realidad. O lo que mejor aun, un día poder entrar a su propia casa para jamás tener que volver a mudarse.

Dedicado a todos los vecinos que alquilan.



 Publicado en el semanario "La Posta Hoy" el 25/08/2012

sábado, 18 de agosto de 2012

TSUNAMI II


(viene de la edición pasada)

Nadie había en la ciudad más que el máximo funcionario que permanecía encerrado en su despacho leyendo las cartas de quejas de los vecinos que guardaba por años en su escritorio. Todos estaban esperando que aconteciera lo que el Servicio Meteorológico Nacional había comunicado treinta días antes. De repente, un enorme viento del este comenzó a girar sobre el río Paraná provocando un enorme embudo. El mismo comenzó a arrastrar el agua primero hacia las islas para luego crear una enorme ola que en cuestión de segundos pasó las barrancas.
Por primera vez en la historia, el barrio del Puerto fue el primero en sentir el suceso. Le enorme ancla de Prefectura fue arrastrada hasta el ingreso de Grimoldi… imágenes que fueron grabadas por las cámaras de seguridad al igual que un aparente hombre lobo que corría por el lugar. En cuestión de segundos, Acevedo, el Rowing, el Boteclub y Playa Mansa terminaron bajo el agua. Y tierra de Sueños se convirtió en Waterworld defraudando a cientos de ciudadanos que habían comprado su terrenito y esperaron la habilitación de la provincia.
Un barco del puerto local fue arrastrado hasta la cancha del Asac donde quedó varado en las tribunas. Y su ancla destruyó el parrillero donde se preparaban los infaltables choripanes de los partidos. El local del Comando Radioeléctrico quedó bajo el agua luego de que, después de varios años, se decidieran pintarlo y hermosearlo. Y de esta manera la ola continuó avanzando sobre la calle Galvez y dejando por ejemplo, que cuatro peces viejas del agua terminaran prendidas al calzón que doña Margarita había olvidado en el tendedero.
Desde Albarellos un concejal sintió dolor en su alma al enterarse que su proyecto de barrio de Kenedy y Galvez estaba todo bajo el agua. Y otro de los funcionarios no tardó en hacer política diciendo “nada de esto ocurría hace veinte años atrás.”
La ola llegó a la calle independencia inundando la Plaza de los Juegos, destruyendo el carrusel que jamás volvió a reconstruirse y dejando un par de peces rayas estampilladas en el fondo del escenario del anfiteatro. Pero allí el tsunami no se detuvo y al cruzar la vía llegó a la otra mitad de la ciudad. En el barrio Guemes, que era el único barrio que aun permanecía con luz eléctrica, hubo cortos circuitos y explosiones como grandes fuegos artificiales. Y Pasacalle pasó a convertirse en un túnel acuático.
Por calle Belgrano, el agua arrasó un colectivo de Serodino (el único que quedaba dando vueltas por la zona), la Biblioteca se convirtió en una pecera y el pasillo del Registro Civil se llenó de camalotes, peces muertos y musgos… (o sea, más limpio de lo que está generalmente). Al momento de la ola golpear contra el palacio municipal, el intendente se encomendó a Dios, abrazó sus diplomas y se encerró en su despacho.
La plaza 9 de Julio y la Parroquia se convirtieron en el fondo del río, una palometa quedó prendida de la cabeza de la estatura de la madre y cinco cangrejos quedaron agarrados de la antena de Radio Asunción funcionando, luego, como busca-polos. Además, unos peces dorados quedaron estacados en el polo de la paz del Colegio Goretti y una unas mojarras terminaron en un picadito en Tercer Tiempo.
Ya cuando comenzó a pasar la calle Rivadavia, la ola comenzó a perder fuerzas. No obstante, se metió en el club Talleres destrozando los trofeos que tenían en exhibición y arruinando a todas las motos y autos que estaban en el Corralón a la espera de sus dueños. Por otra parte, varios ratones salieron del galpón de maestranza y se dirigieron al campo para salvar su vida.
Finalmente el gran tsunami terminó siendo una pequeña marea que llegó hasta el estadio de Rosario Central y hasta el salón de los Testigos de Jehová, donde unos fieles se subieron a unas canoas para seguir predicando, de igual manera, casa por casa.
El agua en la ciudad duro algo de seis días hasta que fue regresando a su lugar y, de a poco, los vecinos comenzaron a regresar a sus casas. Aunque a veces algo tristes, pero también contentos por los cardúmenes que encontraban en sus patios. Pero lo más emocionante fue cuando todos los habitantes se juntaron frente al palacio municipal para llorar por su heroico intendente.
De repente, todos escucharon algunos ruidos del interior del palacio municipal y para alegría de todos, sobre el techo apareció el máximo funcionario saludando a la gente que lo aplaudía. “Vecinos, la casa está en orden… volvamos a la vida normal” – gritó a todos los presentes que regresaron a sus casas motivados a rehacer sus vidas.

La tragedia pasó, no hubo víctimas pero Arroyo Seco volvió en poco tiempo a ser la misma ciudad que antes, porque quedo demostrado que acá hay gente que, a pesar de las grandes adversidades, la sigue peleando.

Publicado en el semanario "La Posta Hoy" el 18/08/2012

sábado, 11 de agosto de 2012

TSUNAMI


El intendente atiende un importante llamado en su despacho.
“Sr. Intendente, le hablamos del Servicio Meteorológico Nacional… nuestros satélites confirman que en treinta días un enorme tsunami proveniente del Río Paraná inundará toda la ciudad de Arroyo Seco.”
Primero el funcionario reúne a todo su gabinete en secreto, a fin de planificar los pasos a seguir primeriando salvaguardar la vida de los ciudadanos y buscando el lugar donde refugiarlos. “Esto no puede ser” – se alarmó la secretaria de hacienda, “justo en treinta días se vencen los impuestos municipales… ¡ni el loro vendrá a pagar!”
El secretario de Obras propone construir un muro a la altura del canal Savoca para contener la gigante ola que se produciría en el río. Pero la encargada de hacienda le informa que no hay dinero desmoronando esa idea. Por su parte desde cultura, proponen declarar ese día de interés municipal para que quede en la historia de la ciudad. “Intendente, debemos pensar en los vecinos del barrio del Puerto… son los primeros que serán afectados por la ola” – le informa la secretaria de Gobierno.
“¿Barrio del Puerto? ¿Tenemos vecinos en ese barrio?” – se pregunta el intendente muy preocupado; “me inquieta además Tierra de Sueño… ¡todo eso va a quedar como el reino de Sirenita!”
Mas tarde y nuevamente desde Gobierno, hacen énfasis en la forma en que se lo comunicarán a la población; “enviaremos en dos días un parte de prensa a todos los medios, menos a La Posta” – propone el máximo funcionario.
Al día siguiente un integrante del gabinete se comunica con el presidente comunal de Fighiera a fin de solicitar albergue para los ciudadanos de Arroyo Seco. El proyecto también se cae dado que el funcionario del pueblo vecino dijo que a cambio de recibir a los habitantes pedía que a esas personas se les cambie el domicilio para que voten allí en las próximas elecciones.
Y si bien entre todos los integrantes del ejecutivo prometieron secreto, desde Asistencia Social alguien se lo contó a una abuela que fue a retirar una caja de leche y en cuestión de horas, todos estaban enterados de que un Tsunami en algo de un mes afectaría a la ciudad. Algunos medios cuestionaron la información pública negada por el gobierno hasta que finalmente el intendente dio una conferencia de prensa e informó sobre lo que se vendría.
Desde el concejo, algunos ediles salieron a decir que era toda una mentira y que se trataba de una jugada política del intendente. Otros se pusieron a la par del ejecutivo para trabajar en beneficio de la ciudad y hubo uno que se tomó el primer avión y se fue a Europa.
El clima de miedo comenzó a rondar por las calles. Algunos religiosos se congregaron en la plaza 9 de Julio con pancartas anunciando el fin del mundo y el cura párroco salió a infundir paz hasta el último momento tal cual sacerdote del Titanic. La gente comenzó a vaciar los supermercados y algunos comercios de barrio, aprovechando la desesperada compra de los consumidores, pusieron el kilo de azúcar a $35 y el de yerba a $ 62.
Los vecinos de las zonas costeras fueron los primeros en movilizarse hacia el oeste de la ciudad. Y ya que, gracias a las tecnologías, se pudo determinar que el agua llegaría hasta el acceso del autopista el plan de evacuación para todos los que no tenían otro lugar, consistía en irse a la localidad de Albarellos donde se habían montado unas enormes carpas de campaña. También se rumoreó que el secretario de Obras Públicas propuso construir una enorme arca para meter a todos allí junto a las parejas de animales, cosa que se descartó obviamente por falta de presupuesto municipal.
Faltaban solamente quince días para que aconteciera el fenómeno y en la ciudad todos tenían en claro el plan de evacuación que había diseñado el gobierno. Muchos comenzaron a trasladarse a la vecina localidad de Albarellos por sus medios, otros ayudados por Bomberos Voluntarios y excombatientes y otros trasladados por la ambulancia del Hospital, que a propósito se quedó sin nafta a mitad del camino, también por falta de presupuesto.
Un canal de televisión compra las imágenes de manera exclusiva aunque tuvieron que instalar cámaras propias ya que las que están en la ciudad no funcionaban. Y todos se prepararon para sobrevivir en un espíritu de hermandad: los picantes se abrazaron a los panzas, el ejecutivo a los concejales, personal de la 27ª a los del comando y el intendente se unió en un fuerte abrazo con los directivos de La Posta y de Radio Arroyo Seco.
Faltaban dos días para que se produjera el tsunami, prácticamente eran muy pocos los vecinos que quedaban por ser evacuados y la máxima autoridad de la ciudad brindó una ultima conferencia de prensa informando que sería el único que iba a encerrarse en su despacho como el presidente yanqui en la película 2012: “la gente me votó y les voy  a demostrar mi coraje en la tragedia.” El presidente del concejo había pensado en tener la misma acción pero al enterarse de la decisión del intendente, se subió a su auto y a los tres minutos se encontró en Albarellos.
Llegó finalmente el día de la catástrofe.


(Continua en la próxima edición.)

Publicado en el semanario "La Posta Hoy" el 11/08/2012

sábado, 4 de agosto de 2012

TARDE


La vida de Carmen siempre estuvo marcada por su tardanza. Defecto que inclusive se pudo descubrir en su llegada al mundo: aunque su nacimiento estaba programado para un 2 de junio, ella nació el 30 de ese mes. De niña, cuando sus amiguitas iban a buscarla a su casa para jugar, salía quince minutos más tarde ya cuando las demás no tenían más ganas de estar con ella.
En el jardín de infantes, salía al patio en el recreo siempre cinco minutos más tarde. Y claro, también regresaba cinco minutos después al aula. Ya en la primaria, cuando comenzó a ir sola al colegio no hubo un día que no llegase temprano. Siempre arribaba al colegio luego de que sus compañeros hubieran izado la bandera e ingresaran al salón.
Durante toda su etapa escolar fue la última en entregar los trabajos prácticos y exámenes. Y en los actos, donde ella participaba, siempre debía retrasarse el inicio dado que Carmen llegaba algo de diez minutos más tarde.
En su adolescencia, la cosa no cambio mucho. Si sus amigas pasaban a buscarla para pasear, ella saldría de su cuarto casi veinte minutos después… el tiempo que tomaba en acomodarse el cabello, pintarse las uñas, elegirse la ropa, maquillarse, etc. Y el día que tuvo la primera cita con un enamorado fue en la plaza 9 de Julio, donde el chico se había echado una siesta de cuarenta minutos recostado en el banco hasta que finalmente llegó ella.
Así en su fiesta de quince años, Carmen llegó al salón junto con los invitados del brindis. Y ya en la universidad siempre rindió en el tercer llamado de cada examen y el profesorado de historia que es de cuatro años, ella lo cursó en diez. Siempre fue de las que llegaban a las paradas luego de que haber pasado el colectivo y para los escalafones se intentaba anotar cuando la inscripción ya había cerrado.
Cierto día fue a una tienda decidida a comprarse una campera.
“¿Ropa de abrigo? – Estamos por empezar diciembre y por ende, ya guardamos la ropa de invierno” – le expresó la joven de la tienda de pleno centro, comercio que traía vestimenta de La Salada pero la vendía como si fueran de primera marca.
Llegó el día de su casamiento. Y si bien es común que la novia se retrase un poco, ella lo hizo de manera excedida. A tal punto que el padre Pedro se sentó en los escalones del altar y se puso a jugar al chinchon con las cartas de Ben10 del sobrinito del novio. Y cuando los velones se consumieron completamente, la abuela se había dormido recostada a los pies de la imagen de un santo y un empleado pasaba el lampazo al piso de la parroquia llegó Carmen que, en cima, se tomaba el tiempo de caminar como tortuga hacia donde estaba su novio dormido de sueño.
La que había cambiado fue la vida de su esposo luego de esa boda, comenzando también a llegar tarde incluso a las comidas familiares, partidos de fútbol y eventos de la ciudad. El día que asistieron a un evento cultural en el Antiteatro, llegaron para el momento que los organizadores amontonaban las sillas de plástico y juntaban los envoltorios y bolsas del césped. Y cuando el decidió llevarla al Village, el tiempo que a ella le llevó producirse estéticamente ocasionó que llegaran en el instante que daban los créditos de la película.
Quedó embarazada y no hubo una ocasión en la que llegara a tiempo para el turno del control médico. Y cuando la cesárea estaba programada para un día martes, ella llegó a dar a luz al día siguiente. Ya con su bebé, lo llevó al hospital para cada vacuna un mes después de cada fecha del calendario de vacunación. Y para cuando debía inscribirlo para que comenzara el jardín de infantes, tuvo que perder un año porque ella se acordó demasiado tarde para anotarlo.
En las reuniones de madre de la escuela, siempre fue la que llegaba al momento en que la docente daba las ultimas explicaciones, encima levantaba la mano y preguntaba cosas que la maestra había explicado anteriormente. El día que el colegio organizó una cena para recaudar fondos y se ofreció para colaborar en la cocina, llegó al salón para el momento en que debían lavar los platos.
Para el cumpleaños de sus amigas, siempre les enviaba el mensajito de felicitaciones el día después. Todos los impuestos terminaba abonándolos en el segundo vencimiento o aun más, con considerables intereses; encima le comentaba a su madre que en la EPE le robaron cobrándole un recargo.
Así fue como toda su vida se la pasó llegando tarde a todos lados. Hasta que finalmente falleció.
Muchos amigos y amigas llegaron a su velorio. Y para honrar su vida, aunque la sala velatoria anunciaba las exequias a las diez de la mañana sus restos recién fueron inhumados a las doce del mediodía.



Publicado en el semanario "La Posta Hoy" el 04/08/2012