sábado, 25 de abril de 2015

DIVAN DE CANDIDATOS: perdedor


- Señor candidato, ¿está usted bien?
- No doctora, para nada. No sabe cuánta angustia hay en mi corazón… haber perdido me hace sentir como Rose cuando tuvo que soltar la mano de Jack que se murió congelado tras hundirse el Titanic.
- Cuando usted se postuló sabía que podía perder, ¿o no?
- No, yo tenía la plena seguridad que iba a ganar…. Todos me saludaban cuando caminaba por las calles incluso varios vecinos me tocaban bocina con sus vehículos. Todo demostraba que era la mejor propuesta y la verdad es que haber perdido, me puso muy mal.
- Le recomiendo que se tome las cosas con más tranquilidad para que no le afecte su salud.
- …además lo que no logro comprender es cómo el resultado de las elecciones fue tan diferente a mis ultimas encuestas que me posicionaban muy bien.
- ¿Hizo encuestas que lo daban como ganador?
- Sí, incluso les envié los resultados por sms a los periodistas y simpatizantes… en esas consultas yo terminaba siendo el ganador y no logro comprender cómo la cosa no ocurrió.
- Habrá que ver si la muestra en la que se basó su encuesta era muy representativa del total de votantes.
- Sí, seguro. Una la hice entre diez jóvenes de mi barrio y la segunda, la hice entre los integrantes de mi familia; incluso del segundo grupo, creo que hubo algún que otro pariente que ni siguiera me votó. Doctora, realmente estoy muy angustiado e incluso he pensado irme de la ciudad.
- Le recomiendo como le dije antes que trate de tomarse las cosas con mayor tranquilidad. Verá que con el pasar del tiempo, el no ganar una elección es algo que puede superarse y que hay que seguir viviendo a diario como un ciudadano común.
- Pero yo estaba seguro que iba a ganar. ¡No se imagina cuánto hice para ganar! Gasté dos pares de zapatillas caminando las calles, litros de naftas recorriendo barrios que ni siquiera sabía que existían en la ciudad y una considerable suma de dinero en los banner publicitarios de los diarios digitales… todo para obtener un pésimo resultado que no logro comprender. Ese domingo cuando escuché los primeros resultados de la voz de los movileros radiales, fue como si estuvieran tirándome un balde de agua fría.
- Trate de tomarse las cosas con mas calma. Incluso considere que tendrá otra oportunidad más adelante para poder revertir estos resultados y llegar a ocupar el cargo que tanto anhela.
- Días enteros me pase enviando mensajes a cuánto numero tenía en mis contactos haciendo mi propia campaña incluso comprando más de doce nuevos chip de Claro. Es que no quería que se dieran cuenta que era yo. Pensé que de esa manera podía convencer a varios a que me votasen… porque se que hay muchos que solo votan al que sabe que ganará. Haber dado tantos besos y abrazos a diferentes vecinos y todo para nada.
- Considere que hubo gente que le confió su voto aunque hayan sido pocos.
- Muy pocos, ¡una pena! Estuve mirando en internet los resultados de la mesa donde votaron mis propios familiares y ni los números me coinciden con sus votos. Estas son las cosas que me ponen mal, saber que las personas de mi propia sangre hayan elegido a otro es algo que cuesta superar. Por eso pienso en irme de la ciudad para replantearme mi existencia y Dios mediante, volveré en dos años para probar nuevamente suerte en otras elecciones.
- ¿Por qué no prueba con seguir trabajando de aquí en adelante y talvez obtenga mejor resultado en las próximas elecciones? Recorra las calles buscando soluciones a los vecinos sin tener que esperar el momento de la campaña electoral, procure que los ciudadanos lo vean caminando las calles en cualquier momento del año… si así lo hace puedo asegurarle que tendrá mejor resultado en dos años.
- ¿Usted dice? – Suena interesante pero no creo que pueda llegar a hacerlo… no creo que pueda seguir recorriendo los barrios con buenas intenciones.
- ¿Por qué no podrá hacerlo?
- Porque no creo pueda reponerme de esta amargura que tengo en mi corazón… cuántos que me dijeron que iban a votarme y no lo hicieron. Doctora, estoy muy pero muy triste. Creo que lo mejor será irme de la ciudad.



La Posta Hoy - 25/04/2015

sábado, 18 de abril de 2015

DIVAN DE CANDIDATOS: día de comicios


- Cuénteme señor candidato, ¿Cómo piensa organizar su agenda el dia de los comicios?
- Francamente doctora será un día tanto movido como cansador. Comenzaré bien temprano llevando a mis fiscales a las respectivas mesas; por suerte somos un lindo grupo y podemos tener representantes en la totalidad de las mesas… no como esos candidatos que recién empiezan y que solo tienen algún que otro fiscal recorriendo los colegios. Así que al menos, algo de cincuenta votos tengo ya asegurado solamente con los fiscales… y mucho mas aun si a media mañana les caigo con algún cafecito y medialunas a sus mesas.
- Es un lindo gesto el de pensar en quienes tienen que estar allí todo el día recibiendo a las personas.
- Bueno, en realidad solamente le damos el desayuno a los fiscales de mi partido. Los demás se quedarán mirando y esperando que su candidato aparezca… y allí se ve los candidatos que recién empiezan que nada les llevan a sus compañeros que permanecen durante todo lo que duran los comicios sin probar al menos un sandwuich.
- Ah, porque también les llevan el almuerzo.
- Si, claro… caemos a las mesas con un sándwich de mortadela y queso que son para chuparse los dedos; acompañado de una Coca-Cola o un agua mineral; esta última para las fiscales que están a dieta y esas cosas.
- ¿Y luego?
- Recorreré los colegios… siempre habrá gente indecisa que antes de votar, solo por verme me dará su voto en el cuarto oscuro. Soy consciente que muchos votos se definen esas mañana charlando con los vecinos… ofreciéndome para llevarlos en mi auto a sus casas o simplemente tomando algún mate lavado con los integrantes de mi lista. Así que me pasaré ese día yendo de acá para allá hasta encontrar, inclusive, algún periodista que quiera hacerme alguna nota.
- ¿Buscará que le hagan alguna nota?
- Claro, pienso definir lo que está ocurriendo en ese día frente a los micrófonos o camáras como una verdadera fiesta de la democracia… ese spich nunca cae mal y es muy aplaudido por los que somos militantes. Pienso decir a los periodistas que estoy muy contento y tranquilo, que tuvimos una campaña electoral muy ordenada y a gusto, que es muy lindo ver cómo los vecinos se acercan a emitir su voto con una gran sonrisa en el rostro… y todas esas cosas que siempre se dicen en las elecciones.
- ¿Ah sí?
- Si. Y luego seguiré haciendo mi trabajo de guiar a los perdidos que llegan a un colegio pero que en realidad votan en otro y se confunden con las terminaciones de sus apellidos. Ahí estaremos para ayudarle y darle el guiño para sumar un voto más. Saludaré a cuanto policía o gendarme cruce a mi lado y por sobre todas las cosas, seguiré brindando abrazos y apapachos a los que pueda para demostrarles que soy la mejor opción.
- ¿No parará para almorzar?
- Ese día resultará difícil detenerme para almorzar de manera tranquila. Lo más probable es que coma algo en mi auto yendo entre un colegio y otro acompañado de algunos de mis seguidores; a los que seguramente también les tendré que comprar yo, su almuerzo. Y así pasaré las horas hasta que sean las cinco que será donde me agarren los nervios y comience realmente a preocuparme.
- ¿Por qué eso?
- No lo sé, supongo porque quiero conocer el resultado rápido y soy muy impaciente. Entonces será como que ya no tendré nada que hacer e iré hasta el local partidario para esperar el escrutinio en la medida que comiencen a llegar mis fiscales. Ahí me comeré cuanta uña tenga y miraré el celular de a ratos, como si fuera posible acelerar el paso de los minutos.
- Supongo que esos momentos son de mucha tensión.
- Totalmente y aun mas cuando comienzan a llegar algún simpatizante o periodista y no puedo disimular mi cara de preocupado. Lo más probable es que en esos momentos vaya a comerme algún Fantoche triple con alguna Pepsi para pasar el momento. Y ni le cuento cuando comienzan a aparecer los primeros números y puedo ver un grafico tipo torta y ver qué porcentaje me corresponde a mí… que estoy seguro que en los próximos comicios me llevaré la porción mas grande. De esto último estoy bien seguro como que soy el mejor.



 La Posta Hoy - 18/04/2015

sábado, 11 de abril de 2015

DIVAN DE CANDIDATOS: local partidario


- Doctora, quería preguntarle qué le parece nuestro local partidario.
- Francamente no tengo el gusto de conocerlo…
- Le cuento, es un local bien original: está repleto de fotografías mías y de quienes me acompañan en la lista para concejal. Pudimos imprimir unos banner grandes muy coloridos y decoramos las paredes dándole vida y armonía. Y si de original se trata: hasta le damos la oportunidad a los vecinos para que consulten el padrón.
- No quiero desalentarlo pero eso lo ofrece prácticamente cualquier local partidario.
- Puede ser, pero con mi equipo le ofrecemos al que venga a hacer la consulta un mate y unas galletitas Diversión. Tengo unas chicas que tienen la orden de tratar al vecinos que llegue como si fuera un rey además de guiarle dónde vota tras tener los datos de internet… porque nuestro local es bien moderno: tenemos una pc conectada a internet y allí consultamos el padrón.
- ¿A sí? Y seguramente le anotan el número de mesa y la escuela dónde vota en un volante de su campaña…
- ¿Cómo sabe eso?, porque me había dicho que no conocía nuestro local. Eso sí; le cuento un secreto que por favor quede entre nosotros: para la consulta del padrón usamos el wifi del vecino sin que se de cuenta.
- Dejelo ahí. Y además de la consulta del padrón y de brindar los datos al vecino de dónde votará, ¿ofrece el local otro servicio?
- Bueno, cuando abrimos el local pensamos en un espacio abierto para la comunidad con varios servicios que puedan interesarle al vecino común; pero hasta ahora no le encontramos otro uso más que el electoral y más que gente de nuestro equipo, otras personas prácticamente no se acercan. Y eso que nuestro local es uno de los más pintorescos y coloridos que existe en la ciudad… y ni hablar de la marquesina que colocamos en el frente, ¡un lujo! Así es nuestro local: un tablón con caballetes, unas diez sillas de plástico blancas y varios banner con las fotografías nuestras.
- ¿Es costoso mantener ese local?
- Un poco… en realidad porque el costo del alquiler del local es más caro que lo que tiene adentro, pero bueno… en realidad tenemos el espacio ya que todos lo tienen y allí queremos recibir a la prensa cuando ganemos en las elecciones.
- ¿Y si no ganan?
- Agarramos los tablones, las sillas y los banner y los guardamos para las próximas elecciones. El local lo cerramos, claro. Y dentro de dos años, les quitamos un poco la tierra y las telas de araña, y salimos a la batalla nuevamente.
- Pero los banner supongo que tendrán otras caras u otros nombres.
- No lo crea, doctora. Yo hace varias elecciones que vengo usando los mismos banner y gigantografias… por suerte, siempre somos los mismos los que nos postulamos. Fíjese que mi foto de los carteles es la misma que use en las últimas tres elecciones: no cualquiera se da cuenta que uso la misma camisa y el mismo peinado pese a que pasan los años. Esa es una forma de ahorrar: tenemos las fotos de los candidatos y en todo caso, lo único que hacemos elección tras elección, es cambiar el orden de la lista de concejales; cosa que con un editor de fotografías, movemos las caras de un lado para otro y volvemos a imprimir los nuevos folletos. Y así armamos el nuevo local… ¡lo interesante es que cuando lo inauguramos, pudimos llenarlo! Fue emocionante ver numerosos amigos asistiendo a la presentación del espacio físico…
- ¿Mucha gente?
- El local se llenó… unas dieciocho personas incluyendo a cinco periodistas. Y dudo que hayan venido solamente por los sándwich de miga que formaron parte del break. Esto nos posiciona muy bien, la gente habla muy bien de nuestro local que por cierto lo ubicamos en el lugar más céntrico posible para estar al alcance de todos los ciudadanos y así, para la mujer que lo baldea y lo limpia, le queda accesible y no tiene necesidad de tomarse un remis para ir.
 - ¿En qué horario se encuentra abierto el local?
- Quisiéramos que esté durante todo el día… pero como somos pocos los que vamos, casi por mera suerte solamente está abierto alguna que otra tardecita. Y allí no faltan los mates y por ahí se acerca alguna vecina para pedir que bajemos el volumen de la radio porque no la dejamos oír el noticiero.


La Posta Hoy - 11/04/2015

sábado, 4 de abril de 2015

DIVAN DE CANDIDATOS: en campaña


- Dígame, señor candidato, ¿a qué se debe su cara de preocupado?
- Ocurre que ya comenzó la carrera y aun no puse primera. O sea, no sé si usted podrá ayudarme, pero tengo que realizar una campaña con poco presupuesto y no sé por dónde comenzar.
- Ah, bien. Le propongo que se tome un tiempo para planificar esa campaña a base de sus recursos.
- El problema es ese, no cuento con muchos recursos. Por un lado el partido que me invitó a que sea candidato no me dio un peso y creo que tampoco lo hará. Y por el otro lado, no cuento con respaldo de empresarios u otros terceros que quieran ayudarme.
- A veces es cuestión de saber administrarse… con poco se puede hacer mucho igual. Intente priorizar los medios que utilizará para darse a conocer a la gente.
- Eso es cierto, voy a desechar la idea del dirigible sobrevolando la ciudad con mi cara impresa a sus costados y el recital de Soledad Pastorutti gratis para todos. Tengo que ser original y hacer algo que otros no hicieron.
- Esa es una buena manera de pensar… ¿y se le ocurrió algo?
- Colocar un cartel bien grande sobre el paso a nivel. ¿Qué le parece?
- Le digo que es buena idea pero varios ya se anticiparon… es más, creo que de tantos que ya tienen su cartel sobre los pasos a nivel, nadie les presta atención. Y ni hablar si uno considera que están ubicados en un lugar donde cualquier conductor tiene que estar atento a cruzar y no distraerse visualmente con nada.
- No lo había pensado en eso. ¿Y qué me dice de poner un cartel en cada poste del cantero central de las avenidas de la ciudad? Creo que no habrá transeúnte que no vea mi cartel.
- En esas ideas se le escapó la tortura, señor candidato; otros le ganaron de mano. Piense en otras cosas.
- Estaba pensando grabar unos globos con mi cara y enviar unas promotoras en los barrios para que repartan a los niños. Aunque luego de pensarlo bien, no creo que a los niños les guste mucho un globo con mi cara que de por cierto, no me favorece mucho. Además estos pequeñitos no votan. Entonces pensé en ir con una sombrilla a algún lugar bien transitado para charlar con los que pasen por allí.
- ¿Pensó en el lugar?
- En el ingreso al Cementerio, un domingo a la tarde. O en el acceso al autopista con algunas pomposas chicas que frenen a los vehículos y en esos momentos acercarme para entregarle mi panfleto. O afuera de los supermercados… ¡quién dice que hasta puedo ayudar a alguna abuela a trasladar el changuito y ganarme así su voto!
- Puede ser… aunque lo del ingreso al cementerio no me convence mucho.
- ¿Por qué no? Recuerdo que en otros momentos hubo muertos que definieron elecciones. Además, estar ahí en el ingreso me permitirá consolar a alguna viuda y acompañarla hasta el nicho de su amado y colocar juntos una flor, esa mujer me votará seguro. E incluso pensar que pueda estar justo en el momento en que van a sepultar a alguien y ofrecerme de corazón a trasladar el féretro aunque no conozca al difunto… y si fuese necesario para ganar el voto pienso emitir algún llanto.
 - Sigo sin convencerme.
- Como también pienso recorrer los barrios más humildes de la ciudad… francamente no los conozco, pero para hacerme conocer estoy dispuesto a recorrer sus calles, saludar a los vecinos y prestar mi oído para los que quieran contarme las necesidades que tengan. No tengo dramas con tener que llenarme el calzado de barro caminando esos barrios o tener que sacar dos pesos de mi billetera para ayudar a alguna familia carenciada. Y eso que mis ideas son bien originales y bastante económicas.
- ¿Por qué no se organiza y planifica las acciones de su campaña? Una buena planificación le ayudará a saber a qué público desea llegar y qué medio utilizará.
- Bueno, en realidad quiero llegar a todos. No quiero que nadie se escape de saber que soy candidato y de que soy la mejor opción para un verdadero cambio… a propósito: CAMBIO, linda palabra para usar en la campaña. Voy a hablar de cambio ya que nadie lo hace.
- Le cuento que es la palabra que la mayoría de los candidatos usan como caballito de batalla.
- ¿Usted dice? Porque se me acaba de ocurrir una idea: hacer un desfile de caballos por la ciudad y pondré a cada costado de los equinos la leyenda de “cambio”. Recorreremos los barrios con barros y por supuesto, también el cementerio. Algo tengo que hacer para poner primera en mi campaña… aunque pensándolo bien, la idea del dirigible no estaba nada mal.

 La Posta Hoy - 04/04/2015