sábado, 28 de marzo de 2015

DIVAN DE CANDIDATOS: desde afuera


- Cuénteme, ¿en qué puedo ayudarle?
- No sé si podrá ayudarme doctora… ¡francamente me siento bastante bajoneado por todo esto de las elecciones!
- Es la primera entrevista que me encuentro con un político bajoneado… ¿se arrepiente de ser candidato?
- Bueno, no justamente. Todo lo contrario: es que me arrepiento de no ser candidato. Simplemente creo que escuché a las personas que no tenía que escuchar y me quedé afuera de la pelea… ¡esto me tiene bastante mal!
- Piense en que debe haber un lado positivo en no ser candidato.
- En un principio pensé: no soy candidato dando lugar a que otro ocupe mi lugar. Así, cuando a este nuevo le valla todo mal, dentro de cuatro años puedo regresar con toda la gloria y la gente pidiéndome a gritos que regrese.
- Es un pensamiento muy limitado; porque si al nuevo le van bien las cosas, resultará difícil que la gente quiera volver a confiar en usted.
- ¿Usted dice?
- Nunca hay que subestimar al electorado.
- Tiene razón. No entiendo por qué hice caso a lo que me dijeron algunos allegados… ahora no me queda otra más que mirar las elecciones desde afuera apoyando a otro candidato…
- Bueno, de todas maneras entonces también participa en las elecciones.
- Si, pero es que en realidad confío poco y nada en las chances de mi candidato. Pese a que tiene todo mi apoyo y mi respaldo en la campaña, tengo miedo de que llegue y si llega, sé que al primer día luego de la asunción, pegará el portazo y me dejará afuera. Eso es justamente lo que me pone mal… ¡saber que a partir de diciembre tendré que volver a mi vida normal!
- Si usted hizo las cosas bien puede que lo consideren para el nuevo equipo de trabajo.
- Bueno, sí… esa es una esperanza que no pierdo. Incluso pensándolo en algún puestito a nivel provincial o regional; eso sí: aspiraré a algo grande de lo contrario me quedaré en mi ciudad que me vio crecer. Como mínimo quiero ser Ministro de Gobierno o Ministro de Hacienda de la provincia.
- Ah, bien… ¡se nota que aspira a algo grande! Eso habla de que se considera una persona capaz para ocupar esos cargos.
- Bueno, no tan así. Igual no iré solo: de irme a trabajar a la casa gris me llevaré un par de amigos que acomodé en mi ciudad y que en definitiva, harán las cosas por mí. Voy a necesitar alguien que se ocupe de prensa y de relaciones públicas, entre otras cosas. Tengo a mi lado gente prendida como sanguijuelas que no pretendo abandonar en esta ciudad… se irán conmigo en caso de ejercer alguna función en el gobierno provincial.
- Y si el gobierno provincial no lo tiene en cuenta.
- Bueno, ahí es donde más me duele… ¡pensar que me quedo sin el pan y sin la torta! Y lo peor es que mis queridas sanguijuelas terminaran anda a saber haciendo qué… Eso es lo que me parte el corazón: pensar que tendré que conformarme con ser un ciudadano común y corriente, reclamando por las calles en mal estado e intentando que alguien me escuche y me dé solución a los problemas de la sociedad.
- Vayamos por parte… si usted no es candidato y se arrepiente de no serlo, piense en el poco tiempo que le queda hacer las cosas de la mejor manera para que en los años venideros pueda volver con la cabeza bien en alto. Ese es mi consejo.
- ¿Usted dice? Suena lindo pero no es tan fácil en la práctica, ¡algunas de las sanguijuelas que me acompañan francamente no me ayudan y no sé cómo sacarlas de mi entorno! Ese es el problema… por momentos, siento como que están allí a mi lado sosteniéndome para que no caiga y por otros momentos, siento que se me ríen sabiendo que ya tienen en mente otros candidatos que están apoyando y a quienes seguirán a sol y a sombras a partir de diciembre.
- Vaya que es difícil encontrar un equipo de trabajo.
- Totalmente, y lo peor aun es que muchas veces por hacerles caso uno termina dando la cara por sus errores. Como en varias oportunidades, ¡terminé yo pagando los platos rotos de ellos!  Y mucho más triste es que por escucharlos me quedé afuera de esta pelea… ¡no sabe la pena que me da todo esto!



La Posta Hoy - 28/03/2015

sábado, 21 de marzo de 2015

DIVAN DE CANDIDATOS: dilema existencial


- Como le decía doctora, muchas veces me puse a pensar qué hubiera sido sino sería político.
- Ah sí, ¿y qué conclusión sacó?
- Francamente no lo sé; no encontré la respuesta todavía. Igualmente no me quejo de ser político y mucho menos de ser candidato.
- Eso es esencial: el estar haciendo algo que a uno le traiga satisfacción.
- Bueno si es por satisfacción hubiera sido repostero; no tiene idea de lo que me gustan las cosas dulces.
- Entonces, sino está satisfecho ¿por qué vuelve a ser candidato?
- Porque me tengo fe de que voy a ganar… la gente me lo dice en la calle. Tengo el presentimiento de que este año, la suerte estará de mi lado. ¡Y no sabe lo que significa el ganar una elección!
- Me imagino. Igual no quiero desanimarlo… pero todos los candidatos piensan lo mismo.
- Con la diferencia, doctora, que yo tengo los resultados de una encuesta en la que me posiciona tranquilamente como ganador. Por eso estoy seguro que voy a ganar…
- Bueno, desconocía eso de las encuestas.
- En realidad más que una encuesta es una consulta que hizo gente de mi partido… y no creo que me hayan mentido con el resultado. Hasta me hicieron un gráfico colorido en Excel, muy coqueto por cierto, y la mayor parte de la torta era para mí. Sé que ganaré…
- Vuelvo a hacerle la pregunta: sino está satisfecho con la política ¿por qué vuelve a ser candidato?
- Entre otras cosas porque tengo todavía pasacalles de las elecciones anteriores… algunos recuperé tras los comicios y otros están intactos. Hice bien en grabar solamente mi apellido nada más, en esos pasacalles… entonces más allá del partido o lema, puedo volver a usarlos en varias campañas. Entonces, ya que los tengo vuelvo a candidatearme.
- Mire que hay gente que tiene una excelente memoria visual…
- ¿Usted dice? – Menos mal que me lo dijo, porque pensaba usar una foto de una campaña de hace diez años… como no engordé casi nada y en esa fotografía había salido bastante lindo, pensaba utilizar esa misma para los afiches de este año. ¡Quién hubiera dicho que por entonces esa toma de perfil me habría favorecido tanto con esa sonrisa! Total si hay que darle un retoque, la computadora me va a dar una mano.
- A ver… volvamos a la pregunta, ¿por qué vuelve a ser candidato?
- Paso a explicarle: el poder tiene sus ventajas. Cuando pienso que todos saben quién soy en esta ciduad, eso me genera algo extraño de explicar. A veces me imagino yo en el papel de Noé construyendo el arca para salvar a todos los ciudadanos ante un inminente diluvio…
- Pero…
- …y ni le cuento cuando cientos de personas se acercan para saludarme y desearme suerte. A veces creo que vienen solamente por el recital de Los Palmeras pero luego me doy cuenta que vienen por mí y que la cumbia es lo secundario. Y según un medio local, soy uno de los más populares en Facebook… soy uno de los que más amigos tiene en la red.
- De todas maneras muchos de esos amigos comparten otros candidatos.
- No creo, difícilmente que mis amigos puedan también ser amigos de otros candidatos. Mucho de internet no entiendo pero me sigue mucha gente y sé que todas esas personas me van a votar a mí. El otro día subí una foto mía en sunga y tuve cien “me gusta”. Ya con los dos mil amigos de Facebook, ganaría las elecciones. Y eso sin que llegue a sumar mis seguidores de Twiter e Instagran.
- ¿Escuchó esa frase que dice: todo poder conlleva una gran responsabilidad?
- ¿Quiere decir doctora que está mal dedicarse a la política?
- Para nada. Lo bueno es que quien se dedique a ella tengas las convicciones claras y los valores para saber cómo ejercerá ese poder que la gente le confía. El poder puede ser bien o mal usado. Aunque ahora ya es candidato… le propongo que se tome su tiempo y analice por qué se dedica a la política dejando el toque de altivez y soberbia de lado.
- ¿Usted dice, doctora? ¿Yo, soberbio?
- Es mi consejo.
- Puede ser… el tema es que con la campaña no tendré tiempo libre para ponerme a pensar en esas cosas. Cuando llegue a ganar, ahí haré lo mejor que me salgan las cosas. Entonces intentaré dejar la soberbia y apostaré a la humildad…  a tal punto que si fuera necesario, me sacrificaría en una cruz por mi pueblo.



La Posta Hoy - 21/03/2015

sábado, 14 de marzo de 2015

DIVAN DE CANDIDATOS: valores


- Dígame señor candidato, ¿qué tan importante son los valores en su vida como político?
- Lo primordial doctora, eso es lo que más puedo rescatar de mi vida. Siempre fui una persona honesta y franca… prácticamente no tengo enemigos, salvando algún que otro vecino que puede reclamarme que hice oído sordo a su reclamo. Pero en general, me considero una persona muy honesta y respetuosa.
- Le pregunté porque muchas personas continuamente cuestionan la corrupción que concierne a algunos políticos.
- Si, es terrible. Por eso vengo a ser como el cordero en medio de lobos, como el oasis en medio del desierto y como el off para una noche de verano. En caso de volver a ganar, estoy determinado a acabar con esa corrupción al precio que sea necesario.
- ¿Y por qué tiene que esperar volver a ganar si hoy ya está ejerciendo una función pública?
- Emmm… no es tan fácil, doctora, acabar con algo que te da de comer. Prefiero a un nuevo mandato para ver cómo se plantea todo y ahí veré a los que pueda dejar de lado; pero esto no viene al caso… sostengo que soy una persona de valores que defiende por sobre todas las cosas a los niños y a las mujeres, a estas últimas por sobre todo.
- ¡Qué importante es eso! Que haya hombres interesados en los que más sufren.
- Jamás dejaría a una mujer indefensa que sufra… mis brazos siempre han estado abiertos para acobijar como gallina a sus pollitos, a esas damas que son maltratadas y que nadie defiende. Siempre he puesto mi hombro para que aquellas sufrientes mujeres encuentren un lugar donde llorar por su injusticia. Y yo siempre ahí, dispuesto a sol y a sombras para brindar un fuerte apapacho.
- Espere… ¡eso me suena a un hombre muy mujeriego! Cosa que mucha gente no ve bien.
- No, doctora, como me va a decir eso. ¿Yo, mujeriego? Siempre he sido hombre de una sola mujer… de una a la vez. Pero conste que muchas veces he sido yo la victima de pervertidas que han venido a arrojarse sobre mi escritorio pidiéndome un favor… y ahí no me quedo otra que mirar a otro lado.
- ¿Escapando de la situación?
- No, necesariamente. Viendo que nadie nos viera para resistir a la tentación y mantener mi honradez. Como le decía, soy alguien que prioriza las familias a la hora de pensar en ordenanzas y decretos. Fíjese que la otra vez vino una pomposa dama a buscar trabajo y resistí.
- ¿Quiere decir que no la ayudó?
- No tan así… le prometí un puestito en la función pública en caso de ganar las elecciones, nada más que eso. A propósito, doctora, ¿no le interesa alguna secretaría o algún cargo?
- Oiga, usted viene a mi consultorio como todos los candidatos simplemente para charlar y ver qué se puede mejorar… ¡no empeore las cosas! Compórtese.
- Tiene razón, mil disculpas. Para compensarla, en caso de ganar, trabajaré por un subsidio especial para todas las psicólogas de la ciudad…. ¿2000 pesos por mes le parece justo? ¿o 3000? Ciertamente hay que estar en su lugar escuchando a cada uno de los que vienen a este diván… ¡porque supongo que deben venir cada uno!
- Oiga, señor. Yo amo mi profesión, cobro lo justo por ello y respeto a cada uno de mis clientes. Tendría usted que pensar en subsidios para las familias que realmente lo necesitan y están fuera del mercado laboral…
- Pero ellos está la asignación del gobierno.
- …muchos niños que siquiera cuentan con los dos platos de comida diaria…
- Pero ellos está la asignación del gobierno.
- …muchos ancianos que su jubilación no les alcanza ni siquiera para cubrir sus medicamentos…
- Para ellos está la ayuda del gobierno.
- …y muchas mujeres indefensas que no saben dónde ir a buscar ayuda.
- Para ellas estoy yo.
- Sr, tendría que replantearse sus valores y sus convicciones. La gente está necesitando de políticos que apuesten al bien común y a no a sus intereses propios.
- Tiene mucha razón… espere que tome nota de esa frase, suena interesante para alguno de mis discursos. Y como le decía, doctora, creo que no hay otra persona en esta ciudad con los valores tan firmes como yo. Tendría que charlarlo con el sacerdote para que algún día me tengan presente para canonizarme o algo de eso.


 La Posta Hoy - 14/03/2015

sábado, 7 de marzo de 2015

DIVAN DE CANDIDATOS: la lista completa


- Dra, realmente después de haber presentado mi lista de concejales… no he podido pegar un ojo.
- Tranquilo. Intente primeramente decirme por qué cree que eso le impide dormir.
- Lo que pasó doctora que armé la lista casi a último momento y lo cierto es que ahora me llueven las malas noticias de la gente que me acompaña. Lo peor aun es que ya están en mi lista y no hay formar de revertir sus candidaturas. Esto es lo que me quita el sueño… el pensar que estas personas solo me van a restar votos.
- Pero dígame, ¿son tan malas las personas que están con usted?
- No sé si malas pero ciertamente no tienen idea de lo que es ser político. Fíjese que tuvimos que colgar el primer pasacalle y terminé haciéndolo solo, pese a que en la lista somos seis… ninguno de ellos ni siquiera vino a sostenerme la escalera o tener las sogas para atar el pasacalle en los palos. Ni hablar si tengo que salir a repartir folletos… se que terminaré recorriendo las calles de Arroyo Seco mas solo que Adán en el día de la madre.
- Considere que la lista la armó usted…
- Sí, no sabe lo que fue ese viernes que finalizaba el plazo para el armado de la lista. Tuve que recargar crédito al celular cuatro veces ya que me la pase llamando a amigos y conocidos. No sabe lo triste que me sentí cuando más de uno rechazó mi propuesta alegando que no tenían tiempo, que contaba con ellos pero que no querían estar en la lista y que preferirían hacerlo en otro momento. En fin, puse a los últimos que llamé e incluso, para cubrir el cupo femenino, puse a una tía lejana que incluso por problemas con su documento, no podrá ni sumar su voto a la lista.
- Realmente desconocía que fuese tan difícil confeccionar una lista de candidatos a concejales.
- Bueno, en realidad doctora yo solo los puse ahí porque necesito que me sumen votos… aunque sea, algunos. Pero lo que pienso es que si no me ayudaron con el primer pasacalle tampoco me van a dar una mano trayendo gente el día de las elecciones para que me voten. Y lo peor es cuando me cruzo con alguno que me dice “cómo lo pudiste poner a fulano en la lista que es un tránsfuga”, ¿acaso yo estaba obligado a consultar su veraz antes de agregarlo en la lista?
- Supongo que no…
- No, si incluso yo estoy en situación 5… pero bueno, difícil encontrar gente que quiera sumarse a la política y su veraz esté intachable. De todas maneras, me propuse pagar a todos una vez que terminen las elecciones…
- ¡Esa es una actitud muy interesante y ejemplar!
- Claro, doctora. Mas allá de los resultados, pagaré a todos los que deba dinero. Si gano… me resultará mas fácil porque el sueldo me alcanzará para ponerme al día y en todo caso, un cómodo puestito a mi lado ayudará a calmar a algún que otro cobrador. Y si pierdo, tengo dos años por delante para pagar y llegar bien limpio a las siguientes elecciones donde voy a necesitar nuevamente meterme en deudas porque cada campaña tiene su costo, el que terminaré seguramente de cubrir yo solo sin ayuda de mis compañeros de lista.
- ¿Usted juntó al total de los integrantes de su lista y planteó estas cosas?
- No, doctora. Es que en realidad por cuestiones personales, familiares y laborales nunca podemos estar todo los integrantes de la lista juntos… ni siquiera para la foto de la gigantografia, fíjese que tuvimos que agregar a mi tía con photoshop y lo peor aún es que salió en el cartel final con una tonalidad diferente: los cinco en escala de grises y mi tia, la tercera en la lista, a color. Realmente siento doctora que mi lista es un fracaso…
- ¡Igual no veo positivo que usted diga eso a los votantes!
- No, para nada. Por más que estén en la lista casi por descarte, tengo el texto bien ensayado y diré que fueron ellos los que me animaron a postularme y que me pidieron que los agregue en esa lista. Voy a decir que es un equipo perfecto de trabajo y que me van a ayudar en las decisiones si llego a ganar… aunque se que si llego, terminaré tomando las decisiones que se me antojen a mí. Por eso ¡no veo el momento en que lleguen las PASOS y mi lista final se mezcle con otros candidatos!
- Tranquilo, ¡cuando menos lo piense eso ocurrirá y tal vez la nueva lista sea conformada con gente que la ayudará a sol y a sombras en la parte final de la campaña! ¡Incluso piense que tal vez le ayuden a solventar la campaña!
- Ojalá… aunque mirando los nombres de las listas que compiten en la interna, tampoco tengo muchas esperanzas. Incluso muchas de esas personas cuando las llamé me dijeron que ya me habían ganado de mano… en muchos casos, se me escapó la tortuga y ahora no me queda otra que darle para adelante.
- ¡Eso habla de que usted es una persona que termina siendo positiva frente a la adversidad!
- Ocurre doctora que ya estoy en el baile y no me queda otra que bailar… así que bailaré, aun cuando no tenga pareja.


 La Posta Hoy - 07/03/2015