Luego
de que nazca el nieto de la presidenta, aparecerá en la ciudad una nueva
agrupación política llamada "La Camporita". La misma será conformada
por niños de los 0 a los 6 años de edad que militarán en las filas k con
entusiasmo y dedicación para formar el semillero de los futuros políticos del
país.
Así,
unos veinte changuitos se unirán primero para unificar criterios alquilando un
local que decorarán con la imagen de Evita y Perón, además de peloteros,
castillos inflables y una pequeña mesa que se usará para doblar votos en el
momento de las elecciones. La agrupación, lo más probable, que experimente al
poco tiempo una división donde "La Camporita" oficial se diferenciará
del resto alquilando otro local que con un esténcil identificarán como los
únicos seguidos de Néstor.
Los
niños de la camporita de a poco se harán presentes en los jardines de infante
de la ciudad. Allí entregarán juguetes, chupetes y pañales a sus pares... a
cambio de remeras con la imagen de Cristina y su nieto en brazos. Motivarán a
las maestras egresadas del "San Miguel" que la primera letra a
enseñar a los alumnitos sea la "K" seguido de "PJ". Más
tarde, mediante sus gestiones donarán un par de tablets a los egresados de
preescolar y bicicletas con rueditas para aquellos que viven lejos de sus
jardines.
Y
al finalizar el encuentro cantaron la canción de Manuelita que se fue a Paris
pero con el ritmo de la marcha peronista y la segunda estrofa modificando la
letra y cantando Cristinita que se fue a la Rosada... "con su paso tan
audaz."
En
los patios de las escuelas, uno de los niños que coordinará "La
Camporita" de nuestra ciudad, tomará la palabra y se pondrá de pie sobre
un castillo de ladrillitos: "Queremos karamelos, nos gustan los kanelones,
leemos kuentos y también hacemos kaka" - gritará ante la ovación de los
demás niños que arrojarán al aire papelitos celeste y blanco. De la misma
manera, serán convocados a la ciudad de Rosario cuando la presidenta visite esa
localidad; allí irán en una traffic escolar con bombos y redoblantes, pañales
con los colores de la bandera argentina y alguien, a cambio, los recompensará
con un Danonino y caramelos Sugus.
Ahí
estarán frente al palco de la presidenta junto a coloridas pancartas confeccionadas
al estilo Art Atack, con inflables a sus costados y siendo entretenidos por
funcionarios del gobierno vestidos con los personajes de Mickey.
La
militancia seguirá avanzando. Al poco tiempo se presentarán en el concejo
pidiendo que la calle Kenedy sea renombara con "Pato Lucas", la de
"Churchill" por "Winnie Pooh" e "H. Irigoyen" por
"Doki" -el perrito de Discovery Kids. Incluso elevarán cartas al
congreso de la nación para celebrar una vez al año el día de la infancia
argentina que más tarde Cristina se encargará de declarar como feriado
nacional.
Para
entonces elegirán una esquina de la ciudad para pintar a Evita y Perón pero
rodeados de los personajes de Lessy Town y una gran multitud de niños
ovacionando a los prócer mientras arrojaban chupetines y chicles desde los
balcones de la rosada.
En
Arroyo Seco, solicitarán que por calle Belgrano y San Martín haya un carril
exclusivo para triciclos y arrastradores; pese a que luego aparezca una
ordenanza que regule el patentamiento de estos pequeños vehículos. Habrán de
solicitar además, que en cada esquina haya acceso para los cochecitos de manera
libre. Y todos los días del niño lo celebrarán a lo grande en pleno centro de
la ciudad regalando caramelos y juguetes a los presentes.
Así
mismo, la agrupación comenzará a hacer gestiones interesantes y desde su
aparición en Arroyo, no hubrá niños que queden afuera de las inscripciones en
los colegios locales. Incluso gracias a su presión política, el maternal
también pasará a ser de modalidad obligatoria.
Durante
las elecciones nacionales, los pequeños recorrerán los colegios como veedores y
llevando Pampers a los pares que trabajarán como fiscales de mesa. Algunos se
encargarán de trasladar a los votantes en sus arrastradores mientras que les
animarán a votar por el proyecto nacional y les facilitarán algunos trámites en
el ANSES.
Cuando
haya un nuevo alumbramiento, estos burrumines k aparecerán en las salas de
maternidad y neonatología ofreciendo afiliaciones a su partido a cambio de
vales para comprar en aluna casa de vestimenta infantil o descuentos en accesos
a peloteros. Algunos accederán y así la agrupación seguirá sumando niños.
"La
Camporita" llegará para quedarse, al menos hasta que dure el mandato de la
abuela del fundador. Pero con el pasar de los años, los integrantes de la
agrupación crecerán y se esparcirán en otros movimientos políticos... el que
mayor interés les despierte o simplemente, el que más beneficios les otorgue.
Publicado en el semanario "La Posta Hoy" el 16/02/2013
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