19 hs y una novedosa idea surgió de
una mesa con dos porrones y cuatro compañeros de 4º año de secundaria: formar
una nueva banda en la ciudad. Jonás, Renato, Angelito y Yoni tuvieron el
brillante pensamiento luego de estar sumergidos por horas en la pileta de su
club.
“Primero,
loco, le ponemos el nombre a la banda” – propuso Yoni que ya se alzaba como
el líder del grupo que apenas se ponía los pañales. Luego de dos cervezas más,
los amigos concluyeron con que se llamarían “Monigote” porque uno de ellos
recordó que día atrás había hecho un dibujo en la arena del puerto mientras fue
a pescar pero no pescó nada; “vos Jonás
toca la guitarra, Angelito la batería, Renato el teclado y yo, loco, canto.”
“Pero yo no sé tocar el teclado” –
refutó Renato.
“No importa, loco, vas a aprender,
loco, es muy fácil tocar el teclado.”
Lo segundo fue ponerse de acuerdo qué
estilo de música interpretar. Uno propuso folklore porque tenía a su viejo que
era fanático de la música autóctona. Otro se inclinó por el rock y el resto por
algo de cumbia mezclada con boleros. Finalmente concluyeron hacer un estilo
original: cumbia-rock-folklórica; “y,
loco, cuando nos hagan notas en la radio, loco, decimos que es un estilo nuevo”
– aventuró Yoni que destapaba la quinta cerveza.
A continuación conversaron sobre el
lugar dónde se juntarían a ensayar. Angelito supuso que su viejo les permitiría
usar el garaje de su casa mientras que Jonás propuso hablar con el intendente
para que se les preste el SUM del Centro Cultural. “Eso después se vé, loco, la cosa es que la vamos a romper, loco, vos
viste que acá en Arroyo no hay banda como esta, loco” – nuevamente motivó
Yoni.
“Ya
sé… tenemos que tener un facebook de la banda” – propuso Angelito.
“Loco,
yo me encargo también de esa.”
“Y
un día podemos hacer temas con otros cantantes de la ciudad” – expresó Jonás.
“Sí,
loco, de una… esa está buena, conozco a un par de locos que no van a tener
drama, loco.”
“Y
cuando tengamos el cd vamos por las radios para presentarlo” – manifestó
Renato.
“Claro,
loco, nos van a dar el espacio, loco… ¡a veces aparecen cada personajes en la
radio mira sino vamos a aparecer nosotros!, loco, yo hago los contactos… flaco,
¡traeme otra cerveza!”
Angelito siguió proponiendo que
llegado el momento tendrían que hacer remeras de la banda aunque les aclaró a
sus compañeros que no las tenían que regalar sino que “el que la quiere que la pague” – dijo. Por otro lado, Jonás
vaticinó que podían formar un fan club para motivar a la gente que los siga en
cada una de sus presentaciones: “de una
hablo con mi hermana, mi prima, mi vieja y mi novia y se arma enseguida un club
de fans” – concluyó mientras servía la última gota de cerveza en su vaso y
se vio obligado a pedir otra botella al mozo.
“¿Y
cómo hacemos para tocar alguna vez en el anfi?” – preguntó Renato a Yoni.
“Loco,
eso es lo de menos, mi viejo es amigo del director del Centro Cultural.”
“¿Vos
decís que nos darán en anfiteatro?”
“Si,
loco, de una… hablo con mi viejo y seguro, loco, hasta podemos tocar en los
eventos que organiza la municipalidad.”
“¿Gratis?”
“No,
loco, de una si quieren que toquemos… que la Municipalidad se ponga y ahí
estamos.”
Jonás, que solicitó al mozo una
birome, había dibujado en una servilleta un monigote que presentó como posible
tapa de su futuro y primer trabajo discográfico. “Muchachos, ¿les traigo otra?” – preguntó a la mesa el mozo
recibiendo respuesta positiva. Pero cuando Yoni intentó tomar el dibujo con su
mano, tumbó su vaso sobre el mismo provocando la reacción furiosa de su amigo.
“Lo
hiciste a propósito gil” – le expuso Jonás.
“No,
loco, no… igual ya fue, ese dibujo era cualquier cosa.”
Luego de esto, el clima comenzó a
ponerse tenso entre los cuatro. El mozo se adelantó a cobrarles antes de que
todo acabara mal y les pidió que se retiraran del lugar. Los amigos siguieron
discutiendo mientras subían la voz y se retiraban de allí cada uno por su lado.
“Son
unos giles, loco, ni da para hacer algo con ustedes” – les gritó Yoni que
apenas podía mantenerse en pie pero intentaría llegar a su casa de todas
maneras.
Dos minutos más tarde, el mozo se
acercó a limpiar la mesa tomando el dibujo del monigote borroneado por cerveza
y arrojándolo en el tacho de la basura:
“Otros
que sueñan con una banda” – concluyó mientras juntaba los envases vacíos.
Publicado en el Semanario "La Posta Hoy" el 03/03/2012
No hay comentarios:
Publicar un comentario