sábado, 20 de septiembre de 2014

ENAMORADO EN LA LINEA A (final)


Braulio se la jugó y sentado al lado de Leticia, finalmente le expresó lo enamorado que estaba de ella. Dijo ser el responsable del pasacalle con la declaración de amor y aguardó su respuesta ante una noble sonrisa. Ella agachó la cabeza por un segundo y al volver a levantarla solo expresó “gracias… ¡no sé qué decirte!”. Y el fue por más sabiendo que quedaban pocas cuadras para descender de la unidad.
“¿Te molesta si me pasas tu numero?” – le preguntó. Leticia le agradeció nuevamente pero se negó a pasarle su número de teléfono objetando que estaba en pareja y no quería tener problemas. Y para cuando el ómnibus se acercó al Cristo, el se despidió sin más para buscar a su compañero e irse a trabajar. Ella siguió en el viaje con una sonrisa.
Al día siguiente Braulio tomó el cole y directamente se sentó en los primeros lugares abandonando al “pelado”, su amigo. Más tarde ella subió, abonó al chofer, se frenó al verlo, lo saludó con un “hola” y se sentó en los asientos del otro lado del pasillo. Ella permaneció mirando su celular, de a ratos y luego también observando hacia afuera de la unidad. El quedó allí inmóvil esperando que tal vez se diera el momento para intercambiar alguna conversación per todo continuó de manera normal, “chau” – le correspondió ella a su saludo cuando descendió.
Durante los días siguientes, Leticia optó por sentarse siempre en el mismo lugar pero obviando toda mínima conversación con el quien finalmente optó por sentarse nuevamente entre los últimos asientos junto a su compañero. Y de allí atrás, algo resignado, la veía cada mañana subir y tomar su lugar muy cerca del chofer sin siquiera levantar su mirada.
Varios días habían pasado y para su sorpresa, Braulio descubre que ella había aceptado su solicitud de amistad de Facebook y que ese sábado por la tarde se encontraba conectada. “Hola, ¿cómo estás?” – le escribió y notó que a los pocos segundos, de la otra parte lo había leído aunque no respondió. El quedó a la espera de una respuesta que nunca llegó aunque se tomó el tiempo de recorrer cada una de las fotos de ella que a la media hora, su estado aparecia como desconectada.
Pasaron dos días y en cuanto podía, ingresaba a la red social desde su celular esperando recibir una respuesta al chat. Y llegó esa respuesta una mañana sobre el colectivo donde, como venía ocurriendo, el se encontraba en los últimos lugares y ella, en los primeros. “Yo bien, ¿vos?” – escribió. Sin importar el tiempo que se demoró en responder, Braulio salió al cruce preguntándole si podía sentarse a su lado y ella le respondió que sí.
El entonces se incorporó de su lugar, caminó entre los asientos y llegó a ella para sentarse a su lado. Se saludaron y dieron lugar a una agradable charla donde, entre otras cosas, Leti le preguntó si el caniche de la foto de su perfil era de su propiedad a lo que él le contó la verdad. Ella sonrió y viendo que el colectivo estaba a punto de salir de la zona urbana, le pasó su número. El descendió luego de saludarla y continuó escribiéndole por watsapp entre el trayecto del Cristo y su trabajo.
“Sos hermosa, Leti” – le manifestó por mensaje en varias oportunidades. Ella solo decía gracias. Braulio ingresó a la fabrica y desarrolló su labor aunque, de a ratos, volvía al chat al igual que Leticia que disponía segundos intercalados con las enseñanzas que brindaba a sus alumnos. La docente había roto su relación anterior luego de descubrir que su pareja le era infiel y se tomó el tiempo previo para hurgar en el facebook de su seguidor antes de querer conocerlo un poco más.
Por la tarde, ya en sus respectivas casas, el la llamó y estuvieron algo de dos horas dialogando. Incluso Leticia le expresó estar interesada también en conocerlo un poco más, coordinando una cita para el siguiente viernes por la noche aunque recién era lunes. El día martes se vuelvieron a sentar por separado pero al miércoles, el volvió a esperarla en los primeros asientos y sin aguantar más, esa misma tarde se encuentran en The Clover a tomar algo para conocerse y comenzar, de esa manera, con una excelente relación.

¿Cómo sigue esta historia? – Continúa como la vayan escribiendo sus protagonistas hoy en día; puesto que, aunque se hayan cambiado sus nombres para preservar su identidad, esta historia ocurrió así.


La Posta Hoy - 30/09/2014

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