sábado, 11 de agosto de 2012

TSUNAMI


El intendente atiende un importante llamado en su despacho.
“Sr. Intendente, le hablamos del Servicio Meteorológico Nacional… nuestros satélites confirman que en treinta días un enorme tsunami proveniente del Río Paraná inundará toda la ciudad de Arroyo Seco.”
Primero el funcionario reúne a todo su gabinete en secreto, a fin de planificar los pasos a seguir primeriando salvaguardar la vida de los ciudadanos y buscando el lugar donde refugiarlos. “Esto no puede ser” – se alarmó la secretaria de hacienda, “justo en treinta días se vencen los impuestos municipales… ¡ni el loro vendrá a pagar!”
El secretario de Obras propone construir un muro a la altura del canal Savoca para contener la gigante ola que se produciría en el río. Pero la encargada de hacienda le informa que no hay dinero desmoronando esa idea. Por su parte desde cultura, proponen declarar ese día de interés municipal para que quede en la historia de la ciudad. “Intendente, debemos pensar en los vecinos del barrio del Puerto… son los primeros que serán afectados por la ola” – le informa la secretaria de Gobierno.
“¿Barrio del Puerto? ¿Tenemos vecinos en ese barrio?” – se pregunta el intendente muy preocupado; “me inquieta además Tierra de Sueño… ¡todo eso va a quedar como el reino de Sirenita!”
Mas tarde y nuevamente desde Gobierno, hacen énfasis en la forma en que se lo comunicarán a la población; “enviaremos en dos días un parte de prensa a todos los medios, menos a La Posta” – propone el máximo funcionario.
Al día siguiente un integrante del gabinete se comunica con el presidente comunal de Fighiera a fin de solicitar albergue para los ciudadanos de Arroyo Seco. El proyecto también se cae dado que el funcionario del pueblo vecino dijo que a cambio de recibir a los habitantes pedía que a esas personas se les cambie el domicilio para que voten allí en las próximas elecciones.
Y si bien entre todos los integrantes del ejecutivo prometieron secreto, desde Asistencia Social alguien se lo contó a una abuela que fue a retirar una caja de leche y en cuestión de horas, todos estaban enterados de que un Tsunami en algo de un mes afectaría a la ciudad. Algunos medios cuestionaron la información pública negada por el gobierno hasta que finalmente el intendente dio una conferencia de prensa e informó sobre lo que se vendría.
Desde el concejo, algunos ediles salieron a decir que era toda una mentira y que se trataba de una jugada política del intendente. Otros se pusieron a la par del ejecutivo para trabajar en beneficio de la ciudad y hubo uno que se tomó el primer avión y se fue a Europa.
El clima de miedo comenzó a rondar por las calles. Algunos religiosos se congregaron en la plaza 9 de Julio con pancartas anunciando el fin del mundo y el cura párroco salió a infundir paz hasta el último momento tal cual sacerdote del Titanic. La gente comenzó a vaciar los supermercados y algunos comercios de barrio, aprovechando la desesperada compra de los consumidores, pusieron el kilo de azúcar a $35 y el de yerba a $ 62.
Los vecinos de las zonas costeras fueron los primeros en movilizarse hacia el oeste de la ciudad. Y ya que, gracias a las tecnologías, se pudo determinar que el agua llegaría hasta el acceso del autopista el plan de evacuación para todos los que no tenían otro lugar, consistía en irse a la localidad de Albarellos donde se habían montado unas enormes carpas de campaña. También se rumoreó que el secretario de Obras Públicas propuso construir una enorme arca para meter a todos allí junto a las parejas de animales, cosa que se descartó obviamente por falta de presupuesto municipal.
Faltaban solamente quince días para que aconteciera el fenómeno y en la ciudad todos tenían en claro el plan de evacuación que había diseñado el gobierno. Muchos comenzaron a trasladarse a la vecina localidad de Albarellos por sus medios, otros ayudados por Bomberos Voluntarios y excombatientes y otros trasladados por la ambulancia del Hospital, que a propósito se quedó sin nafta a mitad del camino, también por falta de presupuesto.
Un canal de televisión compra las imágenes de manera exclusiva aunque tuvieron que instalar cámaras propias ya que las que están en la ciudad no funcionaban. Y todos se prepararon para sobrevivir en un espíritu de hermandad: los picantes se abrazaron a los panzas, el ejecutivo a los concejales, personal de la 27ª a los del comando y el intendente se unió en un fuerte abrazo con los directivos de La Posta y de Radio Arroyo Seco.
Faltaban dos días para que se produjera el tsunami, prácticamente eran muy pocos los vecinos que quedaban por ser evacuados y la máxima autoridad de la ciudad brindó una ultima conferencia de prensa informando que sería el único que iba a encerrarse en su despacho como el presidente yanqui en la película 2012: “la gente me votó y les voy  a demostrar mi coraje en la tragedia.” El presidente del concejo había pensado en tener la misma acción pero al enterarse de la decisión del intendente, se subió a su auto y a los tres minutos se encontró en Albarellos.
Llegó finalmente el día de la catástrofe.


(Continua en la próxima edición.)

Publicado en el semanario "La Posta Hoy" el 11/08/2012

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