Día
lunes, después al día del niño, y Tomasito ya le sacó las cuatro ruedas a su
regalo. Entonces el auto de Hot Wheels terminó sobre un mueble de la casa y su
dueño siguió jugando con los coches que recibió como regalo de Navidad y que
estaban aun en perfecto estado. Y a un costado del auto sin ruedas quedó
enojado un papá que recordaba que recién a principios de septiembre le
descontarían en su tarjeta la primera cuota del obsequio.
Magui
recibió un set de cocina en miniatura incluyendo ollas, sarten, cubiertos,
microondas e individuales para cada comensal. Entonces pasó la tarde
sintiéndose toda una cocinera y preparando la mejor de las tortas para convidar
a los juguetes de sus hermanos varones que sumó a su mesita. Y allí se los vio
a Hulk y Superman compartiendo la minicena junto a Aurora, Blancanieve y
Cenicienta, hasta que vino el hermano mayor y se llevó a sus superhéroes para
que cumplan función de salvar al mundo y no de comer comiditas de nenas.
Franquito
aun no salía del asombro por la cantidad de juguetes y juegos que recibió. Sus
papis le trajeron una maqueta de una granja, sus padrinos un rompecabezas de
tres mil piezas y la abuela, sacrificando parte de su jubilación, un
tradicional juego de la oca con luces de colores y cientos de aventuras. Sin
embargo, todos esos regalos estaban a un costado porque Franquito seguía
compenetrado en ganar la copa del PES 2014 en la PlayStation.
Laurita
quiso estrenar el set de peluquería con toda su familia. Intentó poner ruleros
a su tío Cacho, que por ser calvo mucho no ayudó al juego. Quiso peinar a su
prima, enganchando su cabello de varios tirones y arrancándoles varios mechones
con los peines de juguete. Y finalmente, terminó peinando y colocando colitas y
trenzas a su perra Loli, una caniche que la miraba de a ratos esperando que se
cansara de juego y cambiara de juguete.
Marquitos,
por su parte, agarró la pelota edición Mundial de Futbol y salió a la plaza de
su barrio a lucirse con sus compañeros. Peleó con un par para ganar el rol de
Messi y metió dos goles al gordito de la manzana al que siempre lo colocan en
el arco. Pero el campeonato llegó a su fin cuando la pelota terminó entre los
arboles y se pinchó; entonces ahí se dio cuenta que de pelota del mundial lo
único que tenía era un calcomanía con la bandera de Brasil y una leyenda que
decía “imitación”.
Sofi
con el kit de enfermera quiso colocar una vacuna y enyesar la pata de su
tortura que casi perece al simular una internación tipo ER Emergencias. Tampoco
se salvó el hámster al que le intentó hacer un electroshock usando las tapas
del yerbero de su madre. Y finalmente con el estetoscopio midió los latidos de
sus papis, su hermanito bebe, el gato y nuevamente la tortuga que quería
escapar de la casa a máxima velocidad.
Willi
aun permanecía sentada en la cama con el balero que le regaló su tía de Buenos
Aires. Esa era la misma escena que vivió en otras ocasiones especiales donde la
misma tía le regalo el diábolo, El Estanciero, los Topi, un Tiki taka,
kalkitos, simonkeys y los muñecos Petete y Chipy.
Naira
jugó con su muñeca Barby; que en realidad no era Barby porque era más económica
y con menos utilería que la famosa. Además, esta muñeca al inclinarse emitía un
llanto. Se puso feliz al ver que entre sus amiguitas, ella contaba con la
muñecas mas grande aunque toda la fantasía se terminó cuando el llanto
resultaba ya aburrido y optó por otra Barby menos llorona – porque al fin y al
cabo, pensó, Ken jamás se enamorará de una mujer que llora de nada.
Kevin
entretuvo a toda su familia con la flecha y el arco que recibió como regalos.
Su tío terminó contra la pared con una manzana sobre su cabeza y su tía
levantando una latita de gaseosas decenas de veces que cumplía función de
centro de tiro. Incluso su abuela tuvo que participar en su aventura
colocándose una bincha y una pluma en la cabeza para simular ser el cacique de
la tribu.
Juanita
usó el nuevo set de pinturas para decorar todas las paredes de su casa. Dejó plasmado
un par de garabatos en la pared de la cocina y marcó sus manos en el piso, el
sillón, la mesa, el puf y las cortinas del living. Y finalmente, cuando su
padre se durmió, aprovechó a pintarlo… justo al mismo tiempo que sonó el timbre
y su papi sale a recibir al sodero.
Por
otro lado, el menor quiso el juguete de su hermanito mayor y la nena prefirió
antes que su muñeca, la pelota de futbol que tienen sus primos. Un nene armó el
rompecabezas de trescientas piezas que sus padres no podrán hacerlo. Una nena
hartó a su familia escuchando una y otra vez el cd de Violeta. Otro nene construirá
con el rascacielos mas alto con los rastis. Y llegará la noche del primer día
de la semana donde Sofi seguirá torturando la tortuga y Willi terminará por
rebolear por la ventana el balero sin encontrarle atractivo alguno.
La Posta Hoy - 16/08/2014
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