Y sucedió un día que la producción de
Showmatch eligió a nuestra ciudad para participar en el concurso que permitía
competir a dos ciudades del país mediante una coreografía. La noticia comenzó a
difundirse un lunes a la mañana con Stela, por un lado, y Noemí, por el otro,
que comenzaban a convocar a los habitantes a los ensayos del baile que esperaba
ser multitudinario.
Un productor se reunió con el
intendente que muy dispuesto se puso a disposición del programa televisivo
inclusive prometiéndoles declarar el evento de interés general. Trascendió
luego que invitó a todo los integrantes de su gabinete a bailar en la coreo por
más madera que resultasen en los pasos, todos aceptaron a cambio de horas
extras. Finalmente el productor se retiró del palacio municipal muy motivado
por las promesas del gobierno de turno.
El único problema que surgió hasta
entonces devino de cuestiones futbolísticas. La convocatoria era al primer
ensayo en el Salón Dorado pero los panzas y otros, juntaron firma rápidamente
para que sea en un lugar neutro a clubes. La invitación se modificó
trasladándose al Centro de Jubilados ya que la comisión de dicha institución
aceptó la propuesta siempre y cuando se les dejaría participar de manera
especial a sus socios.
En el Concejo también se hicieron eco
del suceso. Más de uno propuso envió minutas de comunicación para que se
declarase de interés legislativo al mismo. Por otro lado se supo que cuatro de
los concejales se compraron pantalones chupines de color rosa para participar
de la coreografía que se sabía sería del tema de Fiebre de Sábado por la Noche
y hasta uno de ellos se ofreció a hacer de Jhon Travolta pero no le hicieron
caso.
Desde la comisaría ofrecieron a su
personal para organizar la llegada de las personas en el Centro de
Jubilados y hasta algunos de ellos se
vistieron con tutú listos para ser protagonistas. Los excombatientes y bomberos
se encargarían de servir una chocolatada durante la jornada de ensayo. Y hasta
ofrecieron una de sus autobombas para tomar imágenes desde las alturas. Amas
ofreció una ambulancia para cobertura en el lugar y otras instituciones de la
ciudad pusieron su granito de arena para la optimización del evento. E incluso
trascendió que se sumarían vecinos de Gral. Lagos y Fighiera, menos el
presidente comunal de esta última localidad que no podía disponer de tiempo
para venir a los ensayos ya que tenía que resolver conflictos con sus
empleados.
Ya estaba en marcha y en los
almacenes de barrio, en los patios de las escuelas y hasta en las misas, todos
hablaban del tema. Por ahí se murmuró que hasta el mismo Tinelli iba a venir a
Arroyo pero se supo que solo resultó ser un chisme que inventaron unas señoras
mientas separan ropa para los necesitados dentro de una institución de la
ciudad.
Llegó el día del ensayo. Los primeros
en llegar al lugar fueron los funcionarios municipales y representantes del
legislativo. “¿Vienen a apoyar a las ciudadanos que van a bailar?” – les
preguntó una movilera a uno de ellos; “claro además venimos porque no hay nada
para hacer en el Concejo” – le respondió un edil que traía en su mochila su
pantalón chupin y gel para acomodarse su cabello.
Una gran cantidad de vecinos de todas
las edades se hicieron presentes aquella tarde. La música comenzó a sonar por
unos enormes parlantes y la coreografía comenzó a tomar forma. Se filmaron
varias tomas del baile y todos regresaron a sus casas muy contentos como si
hubiera pasado por la ciudad un avión arrojando billetes.
A las siguientes semanas, era el
turno de la competición televisiva. Tinelli presentó la ciudad como la que vio
nacer al Leo Biaginni, Romina Incicco y Lucas Boschiero y luego se proyectó el
video final mientras casi la tercera parte de los ciudadanos de Arroyo Seco
esperaban el resultado reunidos en las tribunas de un gran estadio local. Se
proyectó un segundo video de otra ciudad del país y comenzaron a activarse los
teléfonos de la producción del programa donde debían votar por el ganador.
Y minutos antes de que el famoso
conductor anunciaría la coreografía ganadora, se levantó una ventolina y la EPE
cortó el suministro eléctrico. Los únicos que se enteraron del resultado fueron
los vecinos del barrio Güemes cuya red eléctrica no se vio afectada, así que al
día siguiente fueron los encargados de informarles a la parte restante de
Arroyo Seco que la ganadora había sido la otra ciudad que estaba en
competencia.
El evento pasó a la historia pero
quedó demostrado, como muchas veces, que la cooperación de personas e
instituciones de la ciudad con un fin común es muy rica para la ciudad a pesar
de que el resultado no haya sido premiado. De todas maneras, los concejales, a
partir de aquella coreografía, se compraron el tutú y se inscribieron en la
academia de ballet.
Publicado en el semanario "La Posta Hoy" el 21/04/2012
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