sábado, 31 de enero de 2015

SOY LEYENDA


Una productora estadounidense arribó a Arroyo Seco en búsqueda de paisajes naturales para la filmación  de la segunda parte de Soy Leyenda que tiene como protagonista a Willy Smith. Recorrieron la ciudad de extremo a extremo, fueron demorados unas horas por un control de alcoholemia cercano al Cristo, comieron en The Clover, esquivaron una decena de motos que hacían picadas en pleno centro y finalmente tomaron un helado en Llao LLao.
“El estado de abandono de las calles de esta ciudad son ideales para filmar esta película” – comentó un empresario del cine a sus colegas; “hasta un niño habría pensado que los zombis han pasado por aquí.” Así es como finalmente acordaron hacer diferentes tomas para el film en varias locaciones y tras solicitar al municipio los permisos correspondientes. Concedidos los permisos, desde la secretaria de Servicios Públicos se comunicaron con uno de los productores a fin de disponer de su maquinaria para limpiar los lugares donde filmarían, a lo que el cineasta le respondió que por el contrario “son en estas condiciones que las necesitamos para el rodaje.”
Y dos meses después, ya toda la productora y primeros actores arribaron a la ciudad para iniciar el rodaje. Se hospedaron en el hotel de Tierra de Sueños donde también se hicieron los casting para cubrir los papeles de reparto y extras, entre los cuales Rodolfo Fattore y Claudio Ferreyra harían los papeles de los zombis principales infectados por el virus. No faltaron los cientos de curiosos que se acercaron al hotel para conocer en persona a Willy Smith, incluso varios candidatos a intendente buscaron fotografiarse a su lado como parte de su campaña.
En la primera escena, se pudo ver al teniente Robert Neville caminando por la abandonada zona del puerto junto a su perra llamada Samantha que esquiva los mojones de basura.  Este can fue donado a la productora por proteccionistas de la ciudad tras haberla esterilizado en una de sus campañas y convivir por tres semanas junto a otros perros en el baño del Sindicato Municipal. Un ruido entre unos enormes arbustos atemoriza a Nerville por unos momentos hasta divisar a un ciervo que sale corriendo mientras es perseguido por la perra. Y el teniente no duda en ir tras ellos.
El ciervo se pierde de vista y tras el también la can, aunque Nerville la llamó insistentemente dado que en lugares con pocas luz residían los zombis. Allí el director ordenó detener el rodaje para buscar una excelente locación nocturna que aportara suspenso al guión: “me dijeron que esta ciudad hay una barrio ideal para esta escena e incluso la plazoleta que está sobre la Ruta” – comentó un productor sobre un lugar que simulara bastante peligroso. Y la secuencia continuó en la plaza San Martín donde Nerville huye finalmente de una decena de zombis en la medida que el sol comenzaba a ocultarse.
“No es nada novedoso que en esta plaza vayan apareciendo zombis cuando el sol se oculta” – manifestó una vecina mientras veía el rodaje de la película. Nerville escapa por calle Independencia donde el foco de la cámara captó cientos de postes con propagandas políticas cuyos candidatos sobrevivían año tras año. A las dos cuadras se sube a una retro excavadora y embiste a los zombis para defenderse; para esta escena la municipalidad le prestó a la producción una maquina adquirida hace cinco años y que aún estaba sin ser usada. Y finalmente, logra huir de quienes lo perseguían e ingresa a su casa, escena que se montó en el barrio Güemes donde los pastos y la basura hacían al clima post-apocalíptico.
Otra escena de acción se filmó en playa Mansa donde Nerville recorría, en primera instancia, las calles abandonadas buscando sobrevivientes hasta que es nuevamente atacado por otros zombis. Aquí el teniente huye entre los matorrales a punto de ser alcanzado por los mutantes hasta que la escena es interrumpida por un empleado municipal que sin querer aparece en la toma cortando el pasto en el lugar, a cambio de una Coca Cola pagada por un vecino. Y tuvieron que realizar la toma retomando la persecución en otro lugar donde había pastos altos, locaciones que sobraban en la ciudad.
Finalmente el teniente encuentra la cura para los zombis comenzando, con el trasncurso del tiempo, a establecerse el orden en la ciudad. Para la escena donde la ciudad ya estaba ordenada, limpia y en un clima casi de paisaje; el rodaje se hizo con Nerville caminando por las calles cercanas al Colegio Comercial incluyendo a ex zombis manejando vehículos de alta gama.  Y cuando todo el rodaje se completó, la productora y actores principales se despidieron de la ciudad; dejando la alegría de los funcionarios locales que prometieron a los habitantes no tocar nada hasta el momento en que volvieran los cineastas para filmar la secuela.


La Posta Hoy - 31/01/2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario